Acá las tortas

Todos tienen tortita menos yo

Botellita de Jerez

Cuando encontré aguacate hass en São Paulo, lo primero que vino a mi mente fue, antes que el guacamole, las tortas. Porque aquí existen baguettes pero vienen sin ninguna clase de aderezo, con suerte lo acompañan de un paquetito de mayonesa, yo sé que eso sería genial para un amigo melindroso que tengo pero las tortas se piden con todo, quizá la única elección plausible es rajas o chipotle. Abrir una torta para modificarla es tan ilegal como abrir un motor luego de cerrar una carrera.

¿Qué ingredientes lleva una torta? Hay numerosas variantes pero la preparación básica es la siguiente: 1 telera rebanada por la mitad, a una mitad superior se le unta mayonesa o crema y a la inferior frijoles o mostaza o aguacate, mientras se ponen sobre la plancha y se les agrega el ingrediente principal que puede ser jamón, milanesa, pierna, huevo. Se le añade jitomate, cebolla, lechuga y finalmente rajas o chipotle. Su precio es un bono adicional, resulta una opción barata de comida rápida.

El primer lugar donde comí una torta fue en una panadería con rosticería, generalmente es una apuesta segura: tienen los ingredientes de primera mano y el pan recién horneado perfecto para una torta de pollo. Esta opción se convirtió tiempo después en la comida para celebrar -sí no había mucho dinero- con Chil, Ceci y agregados diversos, así hubo varias celebraciones en una tortería de la calle Teniente Fausto Vega, en ese entonces era 117A, a media cuadra del mercado.

Con mi tío Mundo fui varias veces a las tepacherías, las que tenían muebles de madera pintados con de verde agua o alguno parecido, una vitrina y un menú limitado pero efectivo: caldo de pollo, tacos o quesadillas doradas y tortas, acompañadas de tepache, siempre frecuentado por obreros que doblaban turnos. Cuando iba con mi tío o mi papá ellos siempre pedían una de huevo con queso blanco, pero cuando alguien más iba a ir por las tortas invariablemente pedían de milanesa.

Con los ’80s empezaron a hacer tamaños mucho mayores en los puestos callejeros aparecieron las súper tortas, al menos eso decía la publicidad de pintada en letras rojas sobrel el blanco percudido de los puestos. Las “S-tortas” como las llamaba mi amigo Felipe, con el que recorrí diferentes lugares durante mi alcoholescencia, empezando por las tortas Jorge, hipocampo e innumerables puestos sin nombre.

La primera combinación que conocí fue la torta cubana (con todo), y quizá la otra indiscutible sea la suiza (3 quesos), pero también hay locales como pachuqueña (milanesa, pierna y quesillo) , o hawaiana, posteriormente se integraron unos nombres de doble sentido como una Trevi (pechuga y pierna) o una lambada (pierna, huevo y chorizo). Cerca del monumento a Cuauhtémoc, en una cantina que tiene una accesoria con torteria venden una torta DF. Y no voy a revelar el contenido.

En Zitácuaro encontré varios lugares que venden tortas con 2 calidades de jamón, así que puedes pedir una torta de jamón tipo 1 o 2, al preguntar confirmé: la diferencia es calidad y precio. Y no me iba a quedar con la duda, aunque jamás pida de jamón.

Y en semana santa no pueden faltar las tortas de bacalao, que son la debilidad de mi madre y mi hermana. Yo llevo en la sangre los gustos paternos, me gusta la torta de huevo con queso blanco, solamente que yo no la oculto, prefiero mil veces aguantarme las bromas de mis amigos que pedir una de milanesa para ocultar las apariencias.

Alrededor del cambio de milenio visitábamos una tortería que estaba en la calle de Tepetlapa, el nombre no importa porque siempre decíamos vamos con el “Ce”, así le decíamos al tortero porque esa era su respuesta a todo, abría tarde, las preparaba bien, eso compensaba que tuviéramos que compartir las mesas con policías, que eran clientes regulares.

Cuando trabajaba en la Torre Esmeralda, en la plaza de al lado pusieron un par de veces un negocio de tortas, uno de ellos fueron las de Jorge Campos. en ambas ocasiones fueron un fracaso.

La clave del éxito está en los ingredientes y en el tortero, una excepción a esto son las tortas que están en Acoxpa y Miramontes, son nefastas pero siempre están abiertas,  la calidad las franquicias es dispareja, no hay una clasificación general. Pero las mejores tortas que he probado y que mejor distribución tenían, se desbordaba el contenido, fueron en la prepa, un ex-alumno tenía una tortería e iba a tomar pedidos en los descanso y los traía al siguiente. Solamente lo dejaron estuvo un año, al siguiente prohibieron el comercio ambulante dentro de la escuela.

Es mucho mejor comerse la torta antes del recreo para que el niño traiga la torta bajo el brazo.

STortas

NB: este espacio no fue patrocinado ni por las Tortugas (prueben las rajas) allá por Mazarik y Arquímedes , ni los Pavitos en Miramontes, ni el Cuadrilátero en Luis Moya(¿a que no te avientas una gladiador), o las AS en Plutarco Elías Calles, las recomiendo de gratis.

Acerca de Brujo Postergado

Soy un brujo postergado, que se divierte interviniendo el universo.

Publicado el septiembre 27, 2011 en Amigos, Biografía, Comida, México y etiquetado en , , , , , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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