Fotografía

Las fotografías engañan al tiempo, suspendiéndolo en un trozo de cartón donde el alma queda bocabajo…

De Amor y de SombrasIsabel Allende

Mi abuelo era muy a aficionado a la fotografía, le gustaba todo el proceso: tomar, revelar y ampliar la foto, se convirtió el fotógrafo oficial de la familia, tenía en su archivo personal una cantidad grande de fotos, varias con carácter histórico, como cuando demolieron las casas para crear la calle de 20 de noviembre, algunos paisajes del bosque de Chapultepec cuando se podía andar en coche o alguna toma del zócalo tomada desde la zotea de palacio nacional -parece que fue novio de una hija de un general-; además siempre que buscaban alguna foto de una persona, mi abuelo tenía una en su acervo.

Esta afición pasó directamente a sus hijos: mi padre, que, además de aprender el oficio, le dió un carácter más experimental a este pasatiempo, una vez amplió una fotografía a un tamaño inusitado como 100x150cm o quizá 120x90cm, probó distintos materiales sobre los cuales amplió las imágenes, -usando como cuarto oscuro una habitación minúscula del fondo de casa de mi abuelo-. Siempre que íbamos a los tianguis de cosas usadas compraba cámaras desvencijadas -principalmente polaroid- que reparaba o usaba para construir Frankstein con efectos de colores; siempre decía que de viejo le gustaría trabajar tomando fotos en las ferias. Mi tío Mundo la uso para documentar sus aventuras juveniles, tiene un álbum con más de 1000 fotos que mostraba orgullosamente, con algunas fotos con atletas durante la olimpíada del 68, otras del mundial del 70 y numerosas con sus amigos en poses extravagantes.

Yo tenía mucha curiosidad e interés, pero mis primeros acercamientos no fueron tan buenos, mi curiosidad era tanta como la de mi padre, pero mis manos no eran tan eficientes, descompuse una cámara que tomé sin permiso para quitarle el lente y examinarla de cerca, así que mis primeras lecciones terminaron mucho antes de comenzar. Desde entonces solamente tomé una cámara para oprimir el disparador luego de que alguien de los susodichos había hecho los ajustes pertinentes. En la boda de una amiga -Ivone-, justo antes de que fueran a firmar el acta, su hermano Alejandro me dió su cámara para que yo tomara las fotos porque él iba a firmar, me tomó de sorpresa y no tuve tiempo de declinar porque no solamente era mi escasa experiencia fotográfica, no traía lentes, todas las fotos salieron fuera de foco.

Tiempo depués me aventuré a sacar fotos, lo disfrutaba mucho pero no tenía noción alguna de lo que hacía y, luego de innumerables resultados disparejos, decidí limitar mis intentos a tratar documentar lo mejor posible, y de la manera más simple y segura que podía; confieso que sentía envidia de amigos con más habilidad, que experimentaban más como mi amigo José que tomaba fotos de cuerpos celestes en el observatorio de Chapa de Mota o el ojo artístico de una querida -ahora lejana- amiga cuyas fotos siempre me encantaron.

Recién me inscribí a un curso básico de fotografía aquí en São Paulo, no solamente estoy feliz por haber recobrado mi categoría de estudiante sino porque seguramente voy a aprender algo, es lo bueno de ser tan lego en alguna materia.Ya tuve mi primera clase, un grupo heterogéneo donde soy el de mayor edad, maestra incluída, y al menos la mitad del grupo tiene algún interés en que la fotografía se convierta en su oficio.

La primera lección fueron los controles básicos: la sensibilidad de la pelícua (ISO), velocidad de obturación y la abertura del diafragma,  todo depende de la luz, que revela la naturaleza de los objetos, porque vemos los colores justo porque son la ondas que rechaza el objeto. Es muy curiosos cómo se ha propagado el uso del vocablo luz en otros ámbitos como para referirse al dinero, o energía eléctrica, o incluso al ser amado -luz me mi vida-. Ya tengo listos mis útiles y mi tarea para la próxima clase. Además de un poster inspirador de mi pelicula favorita del tema, creo que fue la última vez que lloré estando acompañado en un cine

Acerca de Brujo Postergado

Soy un brujo postergado, que se divierte interviniendo el universo.

Publicado el marzo 7, 2012 en Abuelo, Adolescencia, Amigos, Biografía, Familia, Infancia y etiquetado en , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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