Atrás lleva lugares

México siempre ha sido igual de revoltoso

Gabriel Vargas

Poco tiempo después de que inauguraron el metro de la Ciudad de México surgieron los peseros, llamados así por —¡oh sorpresa!— costaban un peso, en contraste con los camiones que costaban 20 o 30 centavos y que tenían rutas limitas como la famos Azcapotzalco-Jamaica o Zócalo C.U.  Y surgieron como un negocio oportunista —como los que venden lápices del 2 afuera de los exámenes—para dar servicio a las rutas no cubiertas por el transporte existente.

Al principio eran carros regulares habilitados con algo de pintura alrededor y un decorado característico, frasco de nivea para adornar el faro, un cubre volante semideshecho y un tapete sobre el tablero; nunca los pude ver de cerca porque desde el principio el asiento delantero está reservado para personas que sean agradables a la vista del conductor. Luego vinieron las combis, primero para 10 pasajeros, pero hábilmente acomodaron un asiento extra y luego con las Ichi Van el número aumentó hasta 13, y los de la fila que iba a espaldas del conductor eran los encargados de pagar el pasaje, mi amiga Martha siempre se sentaba en esa fila porque no le gustaba pedirle a nadie favores, yo escogía el banquito para no lidiar con el espacio. Un día que varios amigos nos dirigíamos a la unidad del hueso no encontrábamos transporte así que le pedimos a un pesero de la otra ruta que nos llevara, era mucho más barato que un taxi y era un pequeña ida y vuelta para el conductor. Siendo asiduos asistentes a fiestas sabíamos que una de las rutas que pasa más tarde es la de Tlalpan, el Izazaga, en una ocasión Paco tuvo que convencerlo de aceptar unas plumas porque todo el dineo lo habíamos invertido en bebida.

Aunque era todo un show bajar desde el lugar a la izquierda del asiento de atrás, la verdad es que era incómodo y un poco tardado pero como solamente había pocos pasajeros era muy rápido. No es tan cómodo viajar en pesero, no es el mejor medio pero muchas veces no existe otra opción. Cuando comenzaron los microbuses, casi al tiempo que la ruta 100 dejó de adoptó sus colores ecológicos, el pasaje costaba 350 pesos en viaje más barato, mientras la ruta 100 costaba —coincidentemente— 100 pero ya los ecológicos eran de 300 pesos —3 monedas doradas— entonces la diferencia era mínima. Pero los primeros microbuses seguramente eran ex camiones lecheros, además la gente no sabía si pagar al principio o al final —como en las combis— pero eso dependía si tenían puerta trasera o no. Luego de un varios accidentes y quejas intentaron estandarizar el parque vehicular y el modelo más común era modelo alfa. Unos con una barra de asientos que se extendía de la puerta de entrada a la de salida y otros con 2 filas de asientos dobles donde era muy difícil formar las dos filas solicitadas por el conductor.

La ruta que utilicé con más frecuencia fue la de Peni-San Lázaro, en cualquiera de sus modalidades —8 y 9, Prepa 5 o Periférico— algunos la tachaban de peligrosa por los asaltos —y no porque pasara por San Lázaro— pero durante el trayecto algunas veces los micros eran sacados de ruta y asaltaban a los pasajeros, mi abuelo presenció un asalto pero fue perdonado por ser de la tercera edad, entonces no solamente recibía descuento en el transporte oficial, también descuento en los asaltos de microbús —las ventajas del INSEN—.

El panorama no es tan variado y abundante como en el metro, siempre hay el que va dormido, estudiando, con audífonos, hablando por celular, algún niño llorando mientras su mamá lo maltrata. Alguna vez me tocó ver un ciego con perro guía —algo que he visto muchas más veces en el metro o el camión— pensé que el chofer iba a poner alguna objeción, resulta que era solamente un prejuicio mío. Porque sí conocí a algunos conductores, incluso unos gemelos de esos que compartían un vínculo especial, uno tomaba y al otro le hacía la cruda, como aquella película de Mauricio Garcés: Fray Don Juan. Recuerdo también los micros que iban al CCH Sur, alteraban la ruta ligeramente para pasar justo enfrente y algunos choferes ponían algo alternativo —no tan alternativo como el Panda show— pero un pesero lleno de estudiantes no es más civilizado.

Algo característico con las calcomanías que se pegan sobre las ventanas o arriba de las puertas. Un bebé rudo, un porky invitándote a no tirar basura, un imagen de Jesús, casi todas con un patrocinio de una radiodifusora o una refaccionaria, y también existen frases típicas como aquella de “Para la gente educada por atrás es la bajada” o “Si vas a comer pepitas cómete la cascarita”.

Cuando viajaba con Natalia, de General Anaya al estadio Azteca siempre decíamos que nos íbamos a bajar antes para que el costo fuera el menor, no me sentían tan cómodo con eso, pero la verdad es que el servicio recibido no era el mejor y tampoco teníamos mucho dinero es como si no nos alcanzara para el viaje completo —y no nos alcanzó para terminar juntos—. Una vez que acompañé a CHHC a su casa —sí en pesero— en un descuido su mano fue aplastada por la puerta trasera, tendría que haberla tomado y besar sus dedos hasta que el dolor se detuviera pero no lo hice, es como si la hubiera visto bajo otra luz y ahora la pudiera percibir en realidad, dejé de atribuirle virtudes inexistentes—quien iba a pensar que la luz neón del pesero sirviera para mostrar el verdadero rostro—. Viajé muy pocas veces en pesero con mi esposa, pero me extender un poco más el tiempo con ella en la mañana con alguna plática corta, nos bajábamos en el metro Zapata y tomábamos direcciones opuestas —¡qué profético puede resultar viajar en transporte público—

Y claro que hay referencias musicales.

Acerca de Brujo Postergado

Soy un brujo postergado, que se divierte interviniendo el universo.

Publicado el junio 4, 2012 en Amigos, Biografía, México y etiquetado en , , , , , , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s