¡chúpale pichón!

Que me sirvan de una vez pa’ todo el año, que me pienso seriamente emborrachar.

Pa’ todo el año – José Alfredo Jiménez

Las primeras veces que probé alguna bebida alcohólica no fue placentero en absoluto: primero fue en una fiesta de cumpleaños de mi abuelo, donde confundí una cuba libre con coca —tenía recién cumplidos los 5 años— a partir de entonces tuve más cuidado porque siempre fue una casa donde abundaban las bebidas. La segunda vez pasó un par de años después donde fue un vaso de vino tinto que pensé que era jugo de uva, a manera de disculpa jamás pensé que hubiera vino tinto en el refrigerador. Durante mi primera comunión —Hélas como deben estar la chelas— me costó trabajo tragar la hostia así que el padre me ofreció un trago generoso de vino, que casi me hizo vomitar. Y esa fue la última vez que tomé, antes de los 10 años.

Las fiestas en casa de mis respectivos abuelos eran contrastantes mientras en una no había alcohol en la otra era todo lo contrario, y como casi todos mis amigos de esa cuadra eran mayores tuve que empezar pronto mi alcoholescencia. La primera vez que tomé copiosamente —que no quiere decir que haya bebido en copas— estaba muy curioso del proceso así que asistí regularmente al baño para mirar mi cara, las pupilas observar el avance de los efectos de la bebida. Al final de la fiesta decidí que podía beber sin dificultades tomando apenas un par de precauciones.

Siempre cargaba en mi cartera un hoja con “Poderoso Caballero es Don Dinero” de Francisco de Quevedo, y cuando alguien decía que ya estaba pedo, la sacaba, se la daba y me ponía a recitarla demostrándoles que aún estaba sobrio, la otra precaución que tomaba era tener un billete de 5 mil —los niños héroes— en la carterita de la licencia. Por si me pedían mis documentos.

Durante mis primeras fiestas decembrinas las marcas se reducían a Don Pedro y Presidente que era lo que los adultos tomaban y de las bebidas que conseguíamos sustraer sin ser vistos, normalmente mucho más brandy que refresco y más tehuacán que coca, todavía no había envases de plástico.

La primera gran borrachera con mis amigos del retorno fue con brandy Algusto, luego algo de bacardí blanco para terminar con charanda de Morelia mezclada con jugo de una naranja. Ese fue el inicio de una frenética sucesión de aventuras en las que el alcohol sería un participante más.

La bebida económica era el brandy Richardson mezclado con pepsi y servido en bolsa de plástico, apenas 2 refrescos de 355 ml el chiste era tener bebida a la mano y terminar bebido. Claro que la opción cuando la banda ya estaba muy eriza era el aguardiente León —para ponerse fiera— porque jamás recurrimos al extremo de tomar loción como un vecino apodado “El Quick” lo hiciera en alguna ocasión. En una fiesta que terminó en pelea bebimos “Cordón Real” en una garrafa de plástico de un galón

Cuando me tocó buscar el olvido al estilo Jalisco en lugar de tequila tomé ron, a pesar que la elección familiar era el Bacardí —añejo cuando andaban finos— no me gustaba así que siempre busqué alguna alternativa.  Me gusta mucho más el sabor del ron fabricado en isla, aunque hay continentales buenos con un costo-beneficio muy bueno como el Flor de Caña que es nicaragüense es un poco seco pero siempre lo disfruté, el Cacique que es venezolano con un poco más de sabor dulce artificial creo que el Ocumare es mejor, estos los conocí por Alejandro que vivió por aquellos lares un tiempo.  Ahora el reputado ron Zacapa creo que está bueno pero es demasiada lana para tomarlo, digo por muy maya que lo quieran hacer, el añejarlo a una altitud superior a la Ciudad de México va en contra del espíritu del ron. Respecto a las islas pues está el famoso Mount Gay de barbados, prefiero el Appleton —en especial el Appleton State Extra—, está por supuesto que el Matusalen que ya se hace en la República Dominicana y que estaba muy presente cuando salía con mis compañeros de trabajo. Pero mi absoluto preferido es el Havana Club, y el añejo especial como bebida habitual pero me gusta en todas las presentaciones pero no he probado el Havana Club Máximo de 100 años, pero espero hacerlo en una visita a la isla. Pero no siempre hubo lana para escoger así que consumíamos sin discriminar ron Potosí o “Cabeza Negra” , ahora me he topado con el  Kraken pero es demasiado dulce para mi paladar.

Otra que fue una bebida muy socorrida durante mucho tiempo fue el vodka, el primero era el wyborowa porque, como rezaba el slogan: wodka se escribe con w, con w de wyborowa. Desafortunadamente bajó de calidad, casi como el Smirnoff, porque evitábamos el oso negro porque solamente era bueno como chiste y para dar cruda. Eso sí, la cruda del vodka no te deja el tufo de otras bebidas. Unos 50 días antes de terminar la década los 80s en una reunión probamos la combinación de cada sabor de boing con vodka y decidimos que la mejor era la de uva. A partir de ese día nos dedicamos a promocionar la bebida, me vale madre que no me crean que fuimos nosotros. Luego llegó el muy de moda Absolut, que es buena pero no más, en realidad casi nadie toma el vodka solo, así que hay opciones para escoger. Mi elección solía ser Eristoff de precio accesible y sabor adecuado, claro que cuando iba al Issste a las 6 de la mañana compraba Terenka —salía más caro el jugo— y con ese vodka bauticé a mi coche: Napoleón —nada que ver con el brandy—, ahora el equivalente sería el Karat. Cuando bebo en algún bar o cantina siempre pido un vodka tónic para distinguir la calidad o descubrir si está adulterado, esa es la bebida que más conozco. El Stolichnaya no me convence, y el Danzka. Ahora el Skyy lo conocí por los la botellas que venden en el OXXO que le gustaban a mi vecina.  En plena jumentud solíamos empezar a beber con un trago de vodka derecho, para calentar garganta, y siempre decía que era como agua.

En una fiesta ochentera que se hizo en Paseos de Taxqueña había cantidades industriales de bacardí y cerveza que no era precisamente yo me puse en el bar para servir y administrar —y buscar otra bebida— cuando ocurrieron dos desastres simultáneamente, se acabó el refresco y se fue el agua. La casa era prestada así que parece que no pudieron conectar la cisterna o se acabó el agua, como en ese tiempo todavía tenía ganzúas pues abrí el bar de la casa, y encontré una botella de Cutty Sark, que se podía tomar sin acompañamiento para los demás la bebida era: ron bacardí blanco, rebajado con cinzano y cerveza; el baño terminó del asco. Pero el gusto por el whisky no, así que alguna vez compramos unos Passport, que entonces eran decentes, luego fuimos por un Chivas, pero parece que ahora los adultos eran los que nos pedían, además aprendí que es difícil conseguir un Chivas a las 6 de la mañana. Dejé mucho tiempo de tomarlo, y me sumaba a lo que la mayoría bebiera, así que solamente lo tomaba ocasionalmente con algunas personas. Así fue hasta que descubrí —en el cuartel de Arequipa— que a la reina del wild le gustaba también el whisky, así que comencé a incluirlo en las botellas que llevaba para las maratónicas sesiones de juego. Normalmente Johny Walker etiqueta negra, algunas veces comentaba acerca de la pelícual 4 Bodas y un Funeral y les decía que se fijaran que en las bodas sirven etiqueta roja, pero lo que toman en el bar es etiqueta negra. Pero los single malt como el mostrado son buenísimos.

La cerveza solamente la comencé a tomar en el viaje a Acapulco de aquella semana santa del 90, donde durante el día en la playa tomábamos cerveza y por la noche todo lo que nos podía proporcionar la barra libre, bebidas clásicas como el Tom Collins o los Muppets durante el baile —te ponían un casco, ahí golpeaban el caballito y lo tomabas— y siempre han existido bebidas para acelerar la embriaguez, pero solamente caen los incautos como un amigo que siempre ordenaba perlas negras cuando estaban al dos por uno o en mi despedida de la oficina me quisieron emborrachar com shots de colores —ilusos—.

Y el tequila no es mi bebida favorita, creo que las veces que más he tomado ha sido con extranjeros presentes porque si bien no me gusta no voy a dejar que un extranjero tome más tequila que yo, aunque la forma correcta de tomarlo sea a sorbos disfrutándolo y no frenéticamente al estilo de los springbreakers. Normalmente Cazadores, por un tiempo el 100 años pero nunca le hago el feo así venga en una garrafa que alguna vez contuvo gasolina como aquellas que sacaba mi amigo Teodo, había uno que me daba mucha risa el Tequila charro negro blanco, claro que el charro era el negro y el tequila blanco. Pero es un bebida sumamente popular de la que he hablado con mis amigos extranjeros, explicándoles las partes finas. Hace poco en la final de la libertadores en un bard e São Paulo la festejante pidió celebar con tequila.

Hay otras bebidas que transitaron como la Ginebra que combina con un coco y granadina en Acapulco, o el Pisco que se lo pelean entre Perú y Chile, la Cachaça a la que ahora tengo acceso ilimitado, el Cognac que solamente se lo regalo a mi mamá porque nunca lo tomo, o el Jerez que nos invitaban en casa de Mónica. Y está el pulque del que se puede hablar mucho, o el vino que tiene una historia aparte. Y no quiero dejar de mencionar a los pajaretes: alcohol de 96 con leche bronca y chocomilk.

La imagen que añadí del mezcal es significativa y no lo menciono mucho porque ha sido la bebida que logró emborracharme realmente, claro que después de un hidalgo de 3/4 no es de sorprenderse, ese hecho fue en unos quince años donde ambos novios de la festejada aparecieron y se armó una bronca campal y Felipe fue testigo del acontencimiento histórico y Chucho me salvó un par de veces al volante.  Además esa bebida ha triunfado aquí en São Paulo, le sorprende demasiado el gusano que trae el mezcal.

Acerca de Brujo Postergado

Soy un brujo postergado, que se divierte interviniendo el universo.

Publicado el julio 11, 2012 en Adolescencia, Alcohol, Amigos, Bebidas, Biografía, Brasil, Celebraciones, Cerveza, Familia, General, México y etiquetado en , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s