Archivos Mensuales: octubre 2018

caminos de polvo

La muerte siempre es temprana y no perdona a ninguno.
Pedro Calderón de la Barca

Basta detenerse un momento y cerrar los ojos. No es necesario voltear para darse cuenta de todos los que se han ido, incluso aquellos de los que no tenemos conocimiento dejan una estela difusa que se va extinguiendo.

El mundo es diferente en parte por esa ausencia. Todas las cosas que quisiera contarle a mi padre tienen que buscar otros caminos. Las bendiciones de mi tía siguen llegando desde el más allá, quizá ahora tengan otro tipo de aprobación divina. El taller de mi abuelo dejo de ser un remanso de historias, la presencia de mi abuela dejo de iluminar las fiestas.

Pero todo lo que fueron vive en nosotros, al menos estoy seguro de vive en mí. Aún como nachos gracias a Abi, o seguimos mencionando la palabra gelación para referirnos a temas abstractos gracias a Héctor. Es difícil medir impactos como el pésame de un familiar o el hueco que se tiene que llenar por la ausencia de alguien.

Tal vez cada persona es el altar viviente de todos sus muertos.

puros cuatros

¿Quién te ha querido en la vida más que mi pecho? ¿Quién te siguió por el mundo más que tu sombra? ¿Quién aguantó tanto insulto y tanto desprecio? Yo, que llevaba en el alma calor de sobra.

José Alfredo Jiménez

Cuatro años, cuatro meses y cuatro días antes de que terminaran mis últimas vacaciones fui invitado a ver la final de la Champions, Real Madrid contra Atlétic de Madrid en el estadio da Luz de Lisboal, al departamento de Fillipi (así se llamaba). Su departamente estaba nuevo, muy equipado hasta tenía un jacuzzi que estaba cubierto para evitar que su perrita, que era su adoración, sufriera un accidente; tenía muy poco que la había salvado de morir ahogada.

El partido estuvo entretenido, el gol del Atleti cayó unos diez minutos antes de que acabara el primer tiempo, la botana no era lo que esperaba, pero la bebida sí. Paralelamente recibía indirectas en las redes sociales (por mi interés por un espectáculo tan pagano) y algunas fotos de mi entonces novia con otras personas. Suficiente para distraer el goce del partido, para agrietar el corazón y despertar la sed. La única ¡alegría! venía de parte del Atleti, pero a los 4 minutos del tiempo complementario ─en realidad fueron 3 pero es mi vountad─ el señor Ramos empató el partido y todo terminó 4 a 1. Y rematando con gol de CR7.

La combinación de la derrota con la discusión por mensajes telefónics detonó en una noche bohemia. El anfitrión ofreció generosamente el contenido de su bar, y un par de botellas de una bebida que no requiere acompañante. La música sonaba por medios alternativos, faltaban 4 días para que llegara spotify a Brasil. El contingente era de nacionalidades variadas, pero más de la mitad hablaba español. Así que aproveché el momento para presentarlesa José Alfredo Jiménez.

Quizá la voz se me quebró un poco cuando canté pa’ todo el año, incluso algo de humedad en los ojos. Pero creo que logré explicar lo que esas canciones representaban, no solamente para mí sino para el pueblo de Mëxico (más les vale). Al final terminamos vagando en busca de un bar que visitamos una vez, porque querían revirar con samba. Llegué triste y cansado a dormir, no sin antes apagar el celular. Nunca alcanza todo el alcohol para ahogar las penas.

Y siempre debería recordar que mi canción es El Rey, no en balde fue la primera canción que aprendí.