Archivos Mensuales: agosto 2020

El piojo y la pulga

Estoy solo y no hay nadie en el espejo.

Jorge Luis Borges

Apenas comenzaba una década, yo estaba en la primaria en el grupo 5º B, y me llevaba de maravilla con mis compañeros: Leonardo, Ricardo (el bebé), Pepe, Juanito, Israel (el Skippy), Mauricio, Octavio, César, José Luis. Teníamos gustos afines, éramos el único grupo que no jugaba fútbol en el recreo, nos gustaba más el fútbol americano o el béisbol. También acaparábamos todos los bofitos, y los revendíamos a nuestro antojo, simulando que éramos una banda de narcotraficantes. Cada uno tenía un rango y teníamos una estructura tipo militar, pero el grupo era muy unido.

Esa unión había nacido un par de años antes, durante de segundo a tercero cambiaron el sistema y los salones fueron mixtos, pasé al grupo de tercero B donde nos enseñaba y se ensañaba con nosotros la maestra Maricarmen, que el año pasado había dado clases a las mismas niñas en 2º Ch (con nostalgía recuerdo el uso de la letra “Ch”) entonces las niñas eran sus consentidas y nosotros los niños sus regañados. Creo que ese sentimiento de luchar contra un enemigo común nos unió.

Pero un jueves, cuando mi papá nos llevaba a la escuela vimos a mi maestra en la esquina del eje 3 ote y Taxqueña, le dimos un aventón a la escuela. Cerca de las 10 de la mañana nos tocó el libro de lecturas: El Piojo y la Pulga. De inmediato Leo y Ricardo comenzaron a cantar la versión de Pedro Infante. Me fue imposible seguirlos, aquel “tiro lo tiro, tiro liro liro,
tiro lo tiro, tiro liro lan” me dejó fuera de la jugada.

Jamás me sentí tan alienado, ajeno a un grupo del que estaba tan cercano, bordando con un sentimiento de sentirme inadecuado. Creo que se manifestaba un rasgo que perduró por mucho tiempo. Es algo que de alguna forma sigue siendo parte de mí.