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valió la tarjeta madre

Si debbuging es el proceso de eliminar errores, entonces la programación debe ser el proceso de ponerlos.

Hace poco más de un mes, a unos días de salir de vacaciones y justo después de las 18 horas de Rio —post que será publicado enu un futuro cercano— era domingo y estaba intentando adelantar unos post para ir con calma a vacacionar pero el clima lluvioso del verano paulistano provocó no una lluvia torrencial seguida de una variación de corriente. El primer error fue dejar la ventana abierta, pero el segundo fue no secar adecuadamente mi mouse favorito —ni Mickey, ni Topo Gigio sino un sidewinder,— lo primero que noté fue que el cursor de la pantalla no se movía, así que busqué desesperadamente uno de los 4 respaldos que tengo no tan a la mano, no solamente dejé un desmadre sino que también dejé la computador encendida, una bajón de luz y no encendió de nuevo.

Hace no mucho tiempo esto hubiera una desesperación que me acompañaría hasta repararla, solía sentir una sensación de necesitar la computadora, de no poder estar demasiado sin tener acceso, era mucho más la idea que la necesidad, desatado una búsqueda frenética por una solución, muchas veces sin pensar la mejor opción, sino la más inmediata.

El mayor problema cuando deja de funcionar la tarjeta madre es que no se pueden diagnosticar los demás componentes, porque todo está conectado a ella. La tarjeta  madre de una computadora es una placa con un circuito —sin payasuitos ni elefantuitos— que integra todos los componentes de la computadora, no es lo más caro pero es indispensable.

Decidí posponer la reparación hasta el término de las vacaciones, olvidarme un rato, limpiar un poco mi sangre del componente informático. recibir un poco de mar y sol, concentrarme en lo que estaba pasando a mi alrededor, enforcarme por completo en lo que se me presentaba frente a mí.

Al finalizar las vacaciones tuve una visita a Santa Ifigênia, que es el equivalente de la plaza de la computación por acá, a darme una vuelta e intentar comprar lo mínimo necesario para reparar la PC —la visita a estos lugares es muy tentadora— el único extra que compré fue un desarmador philips porque el mío está perdido entre demasiada basura tecnológica que tengo que limpiar tan pronto como sea posible.

El único detalle que no revisé fue que la tarjeta estaba diseñada para windows 8 —#EpicFail— si bien arrancaba y el BIOS funcionaba a la hora de arrancar Ubuntu 14.10 64Bit ni los puertos USB ni la tarjeta de red funcionaban, la ventaja es que bajo Linux se puenden buscar soluciones alternas —siempre divertido para mí— entonces luego de que logré arrancar de nuevo tuve que reinstalar todo.

Fue muy bueno que haya tomado vacaciones porque de otra manera hubiera sido incluso tedioso, ahora fue mucho más divertido, como antaño.

 

 

 

Carnaval

Elegir la propia máscara es el primer gesto voluntario humano. Y es solitario.

Clarice Lispector

Originalmente es una fiesta griega dedicada a la fertilidad que comenzó alrededor del 590 A.C. pero como muchas fiestas fue adoptada por la iglesia católica en el mismo año, pero D.C. como una fiesta previa a la cuaresma, el último período antes del ayuno, resultó ser también un período de recogimiento, claro que otro sentido. Llegó a Brasil en el siglo XVIII pero no fue sino hasta el siglo XX que tomó forma. Y en 1950 empezó la competencia de escuelas de samba.

No sabía que una fiesta pudiera tomarse tan seriamente, durante los desfiles reciben puntajes por diez categorías diferentes, incluyendo armonía, los tambores, los arreglos corales, los carros alegóricos, los disfraces, los tambores, incluso si la gente se pone de pie al pasar el conjunto. Mucho más complicado que los clavados, el patinaje artístico o la gimnasia.

Un compañero de trabajo me recomendó ir a un camarote, donde hay bebida y comida libre, abrigo contra la lluvia o el calor, hay show continuo para amenizar los tiempos entre escuelas, hasta una mesa de pokerstars.  Compré el boleto en línea, no muy barato, me hubiera alcanzado para varios conciertos en primera fila en mi tierra.

Llegué convenientemente en metro, no sabía cómo llegar exactamente pero toooooooodos iban hacia el mismo lugar, además al salir de los andenes había letreros pegados en las paredes, incluso a la salida había camiones gratis hacia el sambódromo. La fila del camión era asediada por múltiples vendedores ambulantes, con capas para la lluvia, botellas de agua, sombreros con luces integradas, alas de mariposa, lentes psicodélicos, bueno hasta disfraces completos.

La entrada era un verdadero desmadre, no me lo imaginaba diferente, después de preguntarle a unas 15 personas y dar un par de vueltas -la última kilométrica- encontré el lugar para canjear la impresión de compra por electrónico por un boleto, la playera oficial, un brazalete que me permitiría consumir a placer y una especie de bolsa para cargar lo que recibieras, porque aprovechando el tumulto hay numerosos productos que dan muestras gratis.

El camarote era de la cerveza Brahma, pero tuvo de patrocinador también a Absolut, que presentó la edición Río, también había whisky, de comida sándwiches, pizza, pollo frito, y un puesto de ¡frutas! podías tomar una manzana y hasta un melón. Hubo un espectáculo circense y en otro foro tocaron los Paralamas. Me habían encargado fotos de los famosos pero, ¡no conocía a ninguno!

El espectáculo es una fiesta para los sentidos, fue una explosión de música y colores, en verdad es tan raro ver tantos colores juntos para un animal de ciudad como yo, todo cobijado por la música que te feroz que impulsaba el ánimo, ún si hubiera querido permanecer ajeno el sonido de los tambores agitó una fuerza primitiva dentro de mí que luchaba por salir. Es una fiesta, la más grande en la que he estado, donde más bebida ha habido y finalmente donde muchos la siguieron aún cuando el sol ya había salido.

Al final es como si se terminara un sueño, de esos que te dejan resaca y cansancio.

Saqué más fotos pero casi todas salieron movidas.

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