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declaración de intenciones

Vivir sus deseos, agotarlos en la vida, es el destino de toda existencia.

Henry Miller

Mucho tiempo ha pasado caminando por sendas que no llevan a mi destino, ahora tengo delante la pregunta: ¿qué quieres hacer?

Escribir un libro, transformar esta herencia en algo físico, que pueda ser regalado, ver en tinta las anécdotas, los paisajes en la azotea y lo que le escurre al corazón. No dejar que esos pasajes de mi vida se pierdan —y de la vida de los que me rodean— o esas minucias sociales queden enterradas.

Recorrer el laberinto de Hampton Court Palace, dejar que mi laberíntico inconsciente se libere y camine al igual que en mi única pesadilla, he vivido fascinado toda la vida por estas construcciones, es hora de enfrentarlas.

Añoro dar clases, o más específico mi labor en el taller de matemáticas, decir ¿en que te puedo ayudar? y, sin importar la respuesta encontrar una acción, una respuesta, una solución.

El hambre de películas, música, libros es insaciable; sin mucha discriminación, por lo pronto ya tengo mi boleto para Batman versus Superman, y estoy tratando de convocara a una función para ver películas en un comité menor y que se puedan discutir. También estoy reconfigurando mi biblioteca —quedó muy mermada en la mudanza de país.

Y otro tipo de hambre puede ser saciado con unos mejillones a la crema en Bruselas, una pasta con espárragos y almejas en Verona o un huachingano a la Moctezuma en Puebla. Los antojos no admiten sustitutos.

Quiero aprender, hay tantas cosas que desconozco y que están a la mano para seguir armando el rompecabezas cósmico, hay que darse tiempo para armarlo, desarmarlo y formar otra figura.

Tengo espíritu guerrero, voy a seguir batallando enemigos, socorriendo al indefenso, matando dragones para tomar las torres por asalto aunque no hay ninguna princesa en ellas.

 

 

 

6 de enero

Donde hay niños existe la Edad de Oro

Novalis

Además de cumplir 6 años en WordPress este día 6, el día que se celebra el día de Reyes, al menos en México y en mi época los Reyes rifaban mucho más que Santoclós, Es la fiesta de epifanía donde Jesús recibió los tres regalos oro, incienso y mirra; que simbolizaban que era un Rey (porque el oro era un regalo que se da a los Reyes), era Dios (el incienso es usado para venerar la divinidad) y era hombre entre los hombres (la mirra se usaba para ungir a los elegidos).

Estos dones también aplican para todos los niños, en su nacimiento llegan a regir nuestra vida, se manifiesta la divinidad en ellos y se convierten en nuestras personas favoritas. Los familiares viajan para ir a conocerlos, saludarlos, cargarlos, apapacharlos. Es una verdadera fiesta su llegada.

Este día se suele comer la rosca, generalmente acompañada de chocolate —agüelita soy tu nieto— y se esconde la figura de un niño —antes solía ser un haba— la persona que lo encuentra solía regocijarse y actuar como el padrino del niño, comprar vestuario, presentarlo en la iglesia el 2 de febrero y hacer una fiesta —la tamaliza— pero la crisis ha disminuido el  entusiasmo por recibir esta alegría y la ha disfrazado de obligación. Las personas piensan más en los inconvenientes que en el disfrute, o incluso en los demás.

Parece que lo mismo que pasa con la paternidad, pareciera que las obligaciones y las preocupaciones ganan terreno sobre la felicidad y las bendiciones, esto sin decir que está exento de trabajos y dificultades, muchas veces desvelos y preocupaciones, pero no hay que dejar que el miedo a lo desconocido a los retos nos impida intentarlo.

Por lo pronto, mi ahijado debe estar jugando el día de hoy.

reinas de belleza

La irregularidad, es decir, lo inesperado, la sorpresa o el estupor son elementos esenciales y característicos de la belleza.

Charles Baudelaire

La primera vez que tuve noticias del concurso de miss universo fue cuando se organizó en el Centro de Convenciones de Acapulco, y vi el concurso acompañado de mi madre, luego de entender de lo que se trataba mi pronóstico fue que ganaba la sudafricana, pronóstico que resultó cierto. Al año siguiente ocurrió lo mismo, ahora la sede fue en Australia y la ganadora, tal cual como lo anuncié fue Maritza Sayalero, que no solamente fue famosa por su matrimonio con Raúl Ramírez —el mejor tenista mexicano a la fecha— sino porque se hizo una cirugía en la nariz antes de participar en el certamen.  Por cierto ambos tenían anuncios de productos de cabello con W, Wella y Wildroot —no se saquen de onda—

Al final tuve una racha invicta adivinando la triunfadora, fue hasta la participante de Nueva Zelanda, en realidad esta es una referencia para explicar que, si bien tengo los elementos para entender los patrones mediáticos de belleza, no los comparto, Pero tener esta habilidad me permitió zanjar algunos inconvenientes con mi círculo de amistades tan propenso al escarnio. He recibido preguntas como: ¿a poco te gusta si es bien rara? ¿de dónde la sacaste? o cosas del estilo.

Creo que lo que más me gusta es lo que hace a una persona diferente, incluso las partes físicas que parecen ser una defecto, muchas veces son las características que más me gustan.Por ejemplo una espalda un poco más ancha de lo normal que se convierte en un campo fértil para las caricias cuando esta desnuda. Los senos pueden ser generosos o prácticamente inexistentes, pero lo mejor es que sean responsivos. Unas piernas cortas, apenas desarrolladas —con una forma infantil— se pueden tornar posteriormente en el principal motivo de excitación.

Una de las maneras de definir belleza es como las características que, al ser percibidas sensorialmente, producen bienestar (satisfacción o placer). Bajo este sentido la belleza depende principalmente de las habilidades sensoriales y los factores que produzcan placer, es algo completamente subjetivo; sin embargo, se existe una idea general de que se pueden determinar mediante consenso. Lo cual me parece una estupidez ¿para qué buscar ser iguales? Como quienes se operan la nariz, aumenta su busto o reducen su persona y que lo hacen buscando un absurdo ideal de belleza.

Tengo gustos particulares, supongo que todos tenemos gustos particulares, pero hay infinidad de cosas que pueden provocar tanto gusto como aversión. Como la voz, aún recuerdo a una CCHera con una voz inusitadamente sensual al grado de provocar casi una explosión orgásmica, una voz que era capaz de hacer olvidar su religión, sus amigos y sus. También un cabello hipnotizante puede compensar la supuesta falta de estatura. Claro que se puede destacar en más de una categoría como tener unas piernas infartantes y ser llamada una sexy fumadora avanzada —y esas no son mis palabras— tampoco eran mía aquella frase de ¡qué bien se ve de minifalda! Tampoco puedo olvidar a la prófuga de la prepa 9, cuya personalidad borraba cualquier imperfección que tuviera su piel —mucho tiempo después reparé en su trasero— y una sensibilidad mórbida combinada con locura es un poderoso imán. La fragancia que emite algunas pieles combinadas con unas fragancias comerciales —que no voy a revelar— podría hacerme caer en tentación. Y todo esto sin mencionar la música. Conforme voy recordando se dibuja una gran sonrisa, yo creo que sí tiene que ver con el placer.

Para ilustrar esa subjetividad menciono la vez que fui al estreno de la película X-Men, fui acompañado de mi compadre y del Chacalón al cinépolis Bucareli, al salir de la película y discutir el atractivo cada persona eligió una actriz diferente como la más bella.

Y lo que más disfruto es descubrir la belleza inherente a todas las personas que es justamente la parte que las define, hace únicas e irrepetibles.

disfraces

A veces voy donde reina el mar es mi lugar llego sin disfraz

Sin Disfraz – Virus

En la primaria me tocó disfrazarme algunas veces, de árabe, de guerrero azteca en un festival donde peleaba con otros cuatro ganando mi derecho a ser sacrificado, no estoy seguro si contar mi aparición como chambelán como disfraz pero era un atuendo no común, ya es complicado encontrar ropa de mi tamaño como para buscar un disfraz, así que las otras veces he tenido que recurrir al ingenio como la vez que me disfracé tuve que hacer uso de cantidades industriales de gel para mantener mi cabello con la consistencia deseada y unos anteojos sin graduación me ayudaron a pasar la puerta de entrada -disfraz obligatorio- para asistir a la fiesta, donde no quedé ni remotamente en algún lugar del concurso de disfraces.

Me ha tocado ver disfraces muy ingeniosos, creo que ninguno como el que ganó en la fiesta mencionada, iba vestido de mesa, es bastante complicado describir el atuendo, pero lograba colocarse de al manera que parecía una mesa, mientras todos buscaban parecerse a otra persona el imitar a un objeto inanimado resaltaba, fue una buena experiencia que concluyó después de bañarme cuatro veces para quitarme todo el gel que tenía, fue peor que cuando me saqué la fotografía para la cartilla donde bastó con un limón, ligas y pasadores.

El primer zombie walk al que asistí disfrazado fue en Querétaro @DarthTrivious encontró un artículo que explicaba la manera de hacer maquillaje de zombie, así que nos preparamos y tomamos la carretera, fue divertido ver las reacciones de los demás autos a lo largo del trayecto, llegamos cuando ya había comenzado pero alcanzamos a la marcha y todavía nos tocó recorrer más de la mitad del trayecto, al terminar con quedamos al after party donde tocaron Black Violettes, y luego de regreso, intenso y divertido el fin de semana, además a llegar a desmaquillarse. También fui al zombie walk de la ciudad del México en el 2010, ahora sí con una mayor experiencia en el maquillaje, así que nos preparamos con tiempo fuimos alegremente al monumento a la revolución. Ahí nos alcanzaron otras personas en ellos mi amigo Tris que en un dos por tres fue zombificado para unirse a la marcha en la que se divirtió lanzando gritos de “brainsssssssss….”. De ahí regresé a bañarme para ir al aeropuerto —comenzaban mis viajes para São Paulo— solamente que no fue suficiente el baño para quitarme todo el disfraz, me di cuenta hasta llegar a mi destino —entonces entendí la razón por la que los demás pasajeros me veían insistentemente— aún tenía rastros de zombie.

Pero hay tantos disfraces disponibles: como el de abogado del diablo, basta un portafolio y algo para ocultar la conciencia, con la ayuda de la televisión te puede hacer pasar por presidente, un largo entrenamiento en el arte del valemadrismo  y el seguir una estructura laboral te puede ayudar a pasar por burócrata,  también puedes  bastan un par de chips de celular y par de cómplices para disfrazarse de marido fiel. Pero hay algunos más sutiles como el de buen amigo, o mantener una sonrisa eterna para vestirse de felicidad.

Claro que si me tardé tanto tiempo en quitarme los disfraces que usé por un día solamente seguro algo que lleve mucho más tiempo se va quedando pegado a la piel o peor aún, es indistinguible de la misma.

Concierto miedo

Las cifras de venta de un disco me parecen una abstracción, son uno signos sobre un papel, y más ahora, con la piratería. Lo que importa es cuánta gente ha ido a verte esa noche y el aforo de las salas que te llaman.
Antonio Vega

En México en septiembre de 1971 hubo un concierto en Avándaro, un verdadero desmadre de organización, pero fue una oportunidad para los que les gustaba el rock de reunirse en grandes cantidades para celebrar de una manera tribal. Creo que en cada concierto hay una especie de experiencia colectiva que nos alimenta el gusto por la música. Después de la mala publicidad obtenida pensaron que los conciertos de rock eran una amenaza para la seguridad pública y los prohibieron.

Por esa razón tardé demasiado tiempo en ir a un concierto, porque ir a recitales de Mozart, conseguir boletos en el Patio —en Atenas número 9—  para ver a José José o ver a Lupita D’Alessio en un palenque —no estoy hablando de su vida privada— no cuenta. No había espacios para hacer conciertos en mi amada Ciudad de México, pero hasta entonces solamente había tenido contacto con rock extranjero gracias a mi tío Mundo que era un ferviente admirador de Eric Burdon, Led Zeppelin, o los Rolling, entonces mis intereses musicales fueron mudando por la vía de la canción de protesta hacia los rupestres, Jaime López, Cecilia Toussaint y los entonces apareció un grupo en el horizonte llamado Botellita de Jerez. La única manera de verlos era en lugares cerrados, eventos no publicitados, donde también se veían personas como Guillermo Briseño, Heber Rosell o el mismísimo Rockdrigo Nopales.

Creo que todo comenzó a cambiar después del temblor, donde ya cualquier foro parecía un hoyo fonqui, creo que los conciertos que se organizaron luego del temblor, uno en homenaje a Rockdrigo y Frederik —un artista de teatro que era belga y vivía en la calle de Bruselas de la colonia Júarez— donde el conductor fue Alejandro Aura y actuaron, además de los arriba mencionados, Trolebús, Roberto Ponce, Nina Galindo, Rafael Catana, Armando Palomares, Armando Rosas y la Camerata. Este concierto constrastaba con el que se organizó por los famosos donde estaban Vicente Fernandez, Lucía Méndez, Verónica Castro, Yuri, y algunos otros.

Luego de esta desgracia era natural que se organizaran conciertos de corte de rock urbano, generalmente en el deportivo casa de la chingada, donde tocaban grupos tan alternativos como los Nakos, Follaje, Emilia Almazán,  a, pero regularmente terminaba en una razzia, hasta había un programa los domingos en la noche por 105.7 donde anunciaban a los detenidos para que fueran por ellos. Alguna vez fui a una tocada en la calle de privada Lago, cerca del metro Nativitas, nos dejaron pasar apenas con el reloj de mi amigo Chucho—la patria era pobre— y tocaron Splash, Santa Sabina y estaban Alfonsó André y Saúl de los Caifanes que tocaron un palomazo, era una casa, y al final te podías echar unas chelas con ellos, nadie los conocía. Pero poco a poco fueron  surgiendo algunos lugares como el LUCC, Rockotitlán y el RockStock.

Pero de estas épocas hay algunos conciertos que recuerdo por diversas circunstancias, cuando Soda Stereo estuvo en el Auditorio Nacional en la gira Doble Vida, yo ya tenía mi boleto con un lugar extraordinario, mi hermano del alma Felipe no pudo comprarlo por algunos descuidos financieros que tuvo, me acompañó a la entrada pero la verdad se me ablandó el corazón y cambié mi lugar por 2 boletos de hasta arriba para ir juntos, no tuve la mejor visión pero fue por mucho muy emotivo. Otro de ellos fue cuando Rod Stewart estuvo en Querétaro, yo creo que el 40% estaba quemando mota porque el hornazo era impresionante, lo más importante fue que después de ese concierto mi sencillo  de 33″ de “Da’ ya’ Think I’m sexy” fue indispensable en las fiestas por un rato. Y el otro fue un masivo en CU donde tocaron Juguete Rabioso, La Maldita Vecindad, Santa Sabina, Los Caifanes y Eugenia León, ese concierto lo viví detrás del escenario, Felipe consiguió varios autógrafos, el concierto era para juntar lana para mandar petróleo a Cuba.

Ya en los 90’s recuerdo varios conciertos que se hicieron en el Blanquita de pares de bandas, fui a ver a Real de Catorce con Flor de Metal, Raxas con Next, Ritmo Peligroso junto con Casino. Los Caifanes presentaron el disco del diablito en el Blanquita, ese día una indigente nos ofrecía su desnudez a cambio de monedas o una manuela o una francesa a cambio de un poco más de lana para el pomo. También fui de última hora a un concierto de Cecilia Toussaint, llegué directo a la taquilla a comprar los boletos, primero pensé qué rápido fue pero me di cuenta que había una gran fila y que yo me la había saltado olímpicamente —la verdad no me di cuenta— en la fila para entrar iba de ida y regreso, me encontré justo con un amigo en la fila a punto de entrar, así que en un par de minutos ya estaba dentro.

También fui a la conmemoración de los 5 años de la muerte de Rockdrigo, hubo 2 eventos uno fue un concierto en el teatro Isabela Corona en Tlatelolco —local apropiado— aunque solamente tocó la mitad del grupo Qual. Y hubo otro concierto de la calle de Liverpool, ese sí con puro espontáneo, escuché muchas canciones bizarras, los asitentes no te pedían lana para la chela sino para ir por más cemento antes de que cerraran la zapatería.

Cuando fue la guerra contra Iraq incitada por el papá Bush hubo numerosas protestas, algunas frente a la embajada pero hubo un concierto memorable en el espacio escultórico, en las propagandas de invitación se pidió la asistencia vestidos de blanco, llevando flores e incienso —este último para disfrazar el consumo de marihuana— y pues estuvieron TODOS, y me refiero a todos el concierto comenzó pasadas las 10 de la mañana y terminó a las 4 de la mañana siguiente, en el lugar donde Jorge Reyes solía hacer su concierto primaveral. Aquí me ocurrió algo curioso, unos 20 años después fui a un concierto de Santa Sabina en zócalo, donde el pretexto ahora era la guerra contra Iraq propiciada por otro Bush —ahora el hijo— cuando me acerqué al final del concierto para que firmaran mi disco de Espiral comentamos al respecto. También fui a varios conciertos en la explanada de la delegación Venustiano Carranza —donde saqué mi primer permiso de conducir— en uno de esos se presentó lo que quedaba de Nacha Pop.

Durante todo ese tiempo me tocó ver nacer bandas como Caifanes, Café Tacuba —cuando Alicia todavía vivía ahí—, Fobia, Santa Sabina. Ya para finales de la década fui con mis primos a un concierto en el Metropolitan donde se presentaron los 3 —Julieta Venegas de invitada—, la Nao, Los Babasónicos —fue la primera vez que los vi en vivo— Sekta Core, Desorden Público, La Dosis y Coda. Ahí me di cuenta de que ya no estaba chavito —al menos comparado con los otros asistentes—; mucho tiempo después —2009— fui al Auditorio Nacional a ver de nuevo a los Babasónicos con mi fluctuante novia ella se sentía incómoda por verse rodeada de chavos al final del concierto terminó conmigo, claro que esto no era raro porque esa escena se repitió muchas veces los meses siguientes. Algo que también descubrí entonces fue que los concierto habían cambiado, se avecinaba Ticketmaster que vendría a dominar el mundo de los conciertos, que desde entonces dejaron de tener esa sensación tribal que es difícil tener cuando la preventa es solamente con tarjetas Banamex. Claro que asistí a muchos de ellos aunque no me hiciera ninguna gracia la comisión pagada. Y aunque estuve retirado mucho tiempo de los conciertos cuando me casé, luego del divorcio tenía muchas ganas de seguir asisitendo regularmente, y comencé con aquellos foros no tan grandes como para volver a sentir esa emoción de antaño. Dejo alguna foto de antes y después.

Jueves de Corpus

La mula no era arisca, la hicieron a palos

dicho popular

El jueves de Corpus Christi es una celebración católica alrededor de la eucaristía, celebrada el jueves posterior al domingo de la trinidad. La promotora de esta fiesta fue santa Juliana que impulsó esta fiesta después de soñar una luna con una mancha negra. La fiesta fue aceptada en el concilio de Trento.

Para celebrar esta fiesta en México, los campesinos y artesanos venían a ofrecer el fruto de su labor, cargándolo en mulas, quedándose a ver los autos sacramentales, la leyenda cuenta que una mula se hincó ante el santísimo que fue tomada como una señal de cómo hasta un animal arisco era capaz de inclinarse a dios. Por eso suelen elaborarse mulas de hoja seca de plátano que representa al pueblo mexicano inclinándose ante dios. Además las mulas quedó la costumbre de disfrazar a los hijos con las ropas típicas de ese tiempo y llevar huacales como los que se usaban para transportar las mercancías —sí, a mí también me tocó ir disfrazado pero no tengo las fotos a la mano—. Como coincide con el nombre de Manuel en el santoral, no faltan las bromas para los que se llaman así.

Mucho tiempo después, justo el año de mi nacimiento el gobierno mexicano le daría otro significado a esta fecha al mandar un grupo paramilitar para disolver una manifestación en apoyo a la Universidad Autónoma de Nuevo León, ocasionando un enfrentamiento trágico en el casco de Santo Tomás, con más de una centena de muertos, algunos menores de 15 años y un bulto. Desde entonces se conoce como el halconazo.

Este día siempre comienza la recta final hacia el solsticio de verano, se quedan atrás las fiestas de mayo y las próximas a la vista son las de septiembre, mi cumpleaños ya pasó y cualquiera que hayan sido las predicciones de año nuevo ya se tiene una idea de si se van a cumplir o si la fuerza necesaria para llevarlas a cabo se extinguió, el tiempo que la escuela casi acababa. Y es el tiempo de soltar, para que  lo que venga encuentre un patio despejado. Al menos a un par de semanas de la noche de San Juan te deja suficiente tiempo para tomar el rumbo. Ahora que estoy en otro hemisferio necesito examinar a detalle lo que pasa.

Siempre había sido indiferente a la celebración del día, acaso un poco avergonzado por las fotos de mi participación infantil que salían recurrentemente pero las cosas cambiaron en 1990: estaba cansado y vacío, mi amigo había partido, creo que llegué a un punto en que la cualquier cosa podría provocar un cambio en mi rumbo —y lo provocó—, también en el 99 en plena huelga, me tocó celebrarlo viendo las mulas en asamblea, todavía antes de que se empezaran a separar en ultras y moderados. Justo un año después los que fueron presos salieron alrededor de esa fecha. En el 2004 fue un shock que me sacudió pero del que no entendí lo que significaba, principalmente porque los preparativos de mi boda estaban en proceso. Cuatro años depués tampoco entendí las señales de la terminación del matrimonio. No quiero dejar pasar las señas de este día.

La imagen de las mulas es muy apropiada, ¿por qué somos tan necios en alguna cosas? Podemos estar repitiéndolas sin sentido, sin darnos cuenta de que no estamos obteniendo los resultados que queremos, pero creo que en realidad sí nos damos cuenta y nos buscamos engañar de alguna manera. Quizá sea este el día de examinar aquellas conductas, o sea el día de recordar que mulas también se les llama  a los que transportan droga, pero ellos no tienen día, solamente trabajo. Tal vez no sea una fecha con algún propósito específico, entonces es una oportunidad para tomarla y aprovecharla.

No hay que ser mula.

Zombie Walk

…Además, hacer una película de zombies es muy liberador. Es divertido no tomarse en serio todo el tiempo.

Sarah Polley

Las marchas zombie comenzaron al inicio de este milenio como concentraciones  alrededor de sitios públicos de personas caracterizadas de zombies -o zombies reales porque es difícil distinguirlos una vez comenzada la marcha-. Tienen un trayecto que suele pasar por sitios eminentemente públicos a un paso lento y emitiendo sonidos guturales que claman por sesos.

Yo he asistido a cuatro:  en Toronto, Querétaro, la Ciudad de México y São Paulo en ese orden  -disfrazado en las de México-, cada una tuvo un cariz diferente, en Toronto los comercios ofrecían descuentos a los zombies y tenían reservados muchos lugares desde los cuales se podía observar toda la marcha, en Querétaro la gente que observaba la marcha reaccionaba a los ataques simulados, con nerviosa alegría; en la Ciudad de México fue un despliegue de pancartas, muchas de ellas con mensaje político, con personajes locales como Zapata y Frida y terminando en el zócalo -atascado como siempre- mezclándose  con otras actividades, algunas que combinaban perfecto como los alebrijes; la de São Paulo estuvo salpicada de festividad, de los mineros chilenos y música al final.

Aunque no tienen un objetivo definido y los motivos de participación varían según el sitio donde se realicen, las marchas comparten ciertas características entre ellas:

  • El disfraz convierte a los participantes en anónimos, lucen más libres.
  • La marcha es lenta, se presta a la convivencia.
  • El público tienen reacciones de gusto o aversión, rara vez de indiferencia.

Una de las frases características escuchadas durante la marcha:

  • Un zombie no discrimina: muerde parejo.
  • Un zombie no mata,: solamente hace nuevos zombies.
  • Un zombie es tolerante: no agrede a otros zombies.

La primera vez que fui disfrazado fue el 31 de octubre de  2009 -hace justo dos años- en Querétaro, había pasado un  año desde mi divorcio, tiempo suficiente para tener haber transitado una relación de terror, al menos en el aspecto emotivo, una relación que comenzó y terminó con la misma frase con la que abre y cierra la película Lost Highway: “Dick Laurant is dead” es evidente que fue una relación dramática cuyos rompimientos y reconciliaciones no alcanzan a contar los dedos en las manos de ambos.

Fui a la marcha acompañado por varios amigos: Lola, Pepe y Vic éste último había estado viviendo también algunos problemas del corazón y decidimos que el viaje y la marcha serían una buena opción para levantar el ánimo, acertamos. La opinión de otros amigos era que desde me divorcio parecía una sombra de lo que era, que había transitado como auténtico zombie ese año y, a pesar de tener los sesos intactos, no se reflejaba vida en mi rostro.

Era tiempo de revivir, y qué mejor manera de salir del estado zombie que convirtiéndose en uno.

¿Por qué alguien quisiera impersonar un zombie? Son los villanos en la película, no tienen una personalidad definida, tienen limitadas habilidades motoras, solamente buscan saciar el ansia de sesos, no tienen sentimientos, no sienten dolor  ni pena ni tristeza. ¿Quién se apunta?

Aquí hay algunas imágenes.

 

Tiempo después discutí con una acompañante incidental que no veía el caso a esas marchas o gustos “locos” – sus palabras – y esperaba que recapacitara y que me diera cuenta que era inadecuado para mi edad. No se me antojaron sus sesos.