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zacatito pa’l conejo

Para dominar el miedo, tienes que aislarlo. Y para ello tienes que definir su objeto con precisión

Kenzaburo Oe

Quizá las únicas motivaciones de todos nuestros actos sean el amor y el miedo. Entre ambos van moldeando nuestro camino por la vida. Me parece que la intervención del miedo es inadecuada.

El miedo es una emoción que nos prepara para pelear o huir, la sangre se dirige a los músculos, por eso la cara queda pálida, aumenta la coagulación, se eleva al glucosa y se dispara la adrenalina. Rara vez tenemos la necesidad de huir o pelear frente a lo que nos da miedo.

Nos atemoriza la opinión de los demás, los juicios de nuestra familia y amigos sobre nosotros o sobre nuestra pareja, hijos, casa, auto. El presentar un examen, hablar en público, los espacios cerrados.

Existe algo que vemos fuera de nosotros que nos refleja ese sentimiento que llevamos dentro. No son los otros lo que nos asustan, son nuestros pensamientos los que nos paralizan, los que nos detonan esa reacción.

Lo peor de dejar entrar el miedo es que al final resulta como una profecía autocumplida.

 

¿Qué le pasa a Lupita?

La Guadalupana bajo al Tepeyac

La Basílica de Guadalupe está edificada sobre el cerro donde se apareció por primera vez el 9 de diciembre de 1531 —se celebra el 12 porque ese día fueron milagros— el pueblo de México es guadalupano, no en balde es un día festivo religioso que es oficial en un estado laico —eso se notó cuando la estación del metro cambió de nombre de Basílica a 18 de Marzo—. La basílica recibe más de veinte millones  visitantes al año, un poco menos de la mitad son alrededor del 12 de diciembre —alrededor de 7 millones van ese día— las limosnas registradas son aproximadamente de 24 millones al año lo que nos deja un promedio de 1.2 pesos de limosna, es un reflejo de la economía de sus fieles son, en su mayoría, de escasos recursos que hacen un gran esfuerzo por ir ese día y el comercio alrededor no les hace la vida más fácil.

El lugar está lleno de historia, desde las capillas de los Indios y del Cerrito, el cementerio donde se encuentran los restos de Xavier Villaurrutia, Gabriel Mancera, Ernesto Elorduy y José María Velasco, pero también está ligada a la farándula porque la construcción de la nueva basílica recibió fondos del dinero recaudado de una telenovela —me parece que Ana del aire—, se han celebrado algunas bodas famos ahí —la última que recuerdo de Jaime Camil—. también bautizos —la hija de Angélica Vale— y desconozco dónde se encuentran las cenizas de Rocio Dúrcal o los restos de Tintán pero están dentro del complejo del Tepeyac.

A mis abuelos les gustaba ir a la Basílica a dar las gracias, cuando los acompañab me gustaba dar la vuelta, ver tanta gente y pasar a los caldos Zenón, porque a la Lupita se le celebra con comida mexicana. Mi abuela siempre sonreía, le encantaba estar entre la multitud, en las fiestas, a pesar de sus múltiples operaciones ‒entre el corazón, las arterias y los ojos, además de tratamientos experimentales y algunos otros remedios naturistas‒ y de que es más devota de la Virgen de San Juan de Los Lagos —decían que Lupita hacía los milagros de fiado pero a la de San Juan tenías que pagarle puntualmente— creo que se le daba muy bien los santuarios.

Yo fui a algunas peregrinaciones, unas de parte del trabajo de mi padre —saliendo de la glorieta de Peralvillo— y otra a la que se unió mi primo José Carlos saliendo de la Colonia del Valle, en cada ocasión recorriendo la calzada de los Misterios. Recuerdo que a medio camino había un edificio de aspecto tétrico con un letrero 666 en lo alto —el anuncio de una pomada diabólica— era un trayecto corto, lleno de personas.

Casi la mitad de sus fieles afirma haber recibido algún favor, pero parece que es más le cumple más a las mujeres, siempre me resulta interesante leer las peticiones y oraciones, algunas personas van a agradecer por lo recibido, otras a pedir por salud, otras tienen una petición especial, en algunas de nota la desesperación y la confusión, mi padre iba a jurar por un año, era su única manera de abstenerse del alcohol, bueno hasta Rosa Salvaje le pedía cada mañana.

Solía salir de vacaciones un día o dos antes de esta fecha generalmente hacia algún destino cercano todo el camino encontraba los peregrinos en dirección opuesta, hay numerosass peregrinaciones organizadas hacia la basílica de ciclistas, taxis pirata, sillas de ruedas. Es de los pocos compromisos a los que no se falta y que los mexicanos se agolpan en torno a una celebración e imagen. Que parece que los derechos de esta imagen fueron cedidos hace como 10 años a María Teresa Herrera Fedyk para su comercialización.

De alguna manera me parece que lo que pasa en la plaza mariana estos días es un reflejo del pueblo mexicano.

 

Posadas

Vida sin fiestas es como largo camino sin posadas

Demócrito de Abdera

Las primeras posadas las experimenté a la manera clásica, procesión y letanía, caminaban con la imágenes rezando mientras mi atención se enfocaba en conservar encendida la velita que repartían sin quemarme – siempre he preferido manejar el frío antes que el calor.

Ya después se era más interesante cambiarle algunas partes a los rezos y las letanías, -Ora por dónde en lugar de Ora pro nobis- o cualquier cosa para matar esa espera para la llegada de la la fiesta, muchos otros esperaban la piñata pero yo no.

Todo fue a partir de la primera posada cuando nos cambiamos de casa de mis abuelos y vivíamos en un departamento a unas cuadras, era la hora de la piñata y a formarse, ¡pero por estaturas!, pues yo era el último niño de la fila. Pasó mi primo Jaime que era al menos cuatro años mayor y no solamente rompió la piñata, sino mi bat que estaban usando a manera de palo, así que jamás fueron momentos de gran gozo.

Casi todas las subsecuentes piñatas me dediqué a recoger todo lo posible y cambiar las frutas conseguidas por cacahuetes o mandarinas, pero sin disfrutar la celebración porque invariablemente quedaba como el último de la fila, aunque dudo que la inspiración del nombre del grupo hayan sido las posadas.

Pero el tiempo se encargó de virar los intereses y de apagar las tradiciones, así que las celebraciones infantiles se transformaron en fiestas, cómo olvidar la primera donde apareció un ángel malvado de cabellos rojos con suéter blanco que resaltaba sus recién desarrollados pechos y castigó las elecciones mandándome al infierno sin escalas.

O aquella donde la piñata estaba rellena de botanas y cajetillas de Dalton 14, ese sí fue un botín disputado. El ron tenía ponche y los cacahuates ceniza. Coincidentemente ese día se poncharon 2 llantas del coche, no fue un accidente raro, en realidad ya se les veía el aire. El regreso de aquella colonia lejana de Iztapalapa fue mucho más lento, pero valió la pena.

En una calle escondida de la colonia Chimalistac a solamente una cuadra de Insurgentes, asistimos a una posada de colación, pero como nos pusimos a jugar con el perro de la dueña de la casa, pasamos a ocupar un lugar privilegiado en la fiesta, y fuimos comisionados a llenar la piñata, subirla y mover las cuerdas. ¿Cómo ser le fue a ocurrir confiar unos sinvergüenzas? La piñata estaba a la mitad, y toda la demás fruta en nuestro poder.

Y se acabaron las piñatas, pero no la alcoholescencia, y las todo empezaba el primer fin de semana de diciembre, era la fiesta de mi primo y luego el siguiente las preposadas, después el inicio formal del Guadalupe-Reyes. Todas las posadas, llegando en la madrugada junto con el lechero, apenas un par de horas de sueño y ya tenía que estar en la vendimia navideña, tenía que levantar el puesto y tener todo listo para las 9 de la mañana y en la casi noche de regreso para alistarse para la siguiente. La navidad familiar llegaba como un remanso sin bebidas espirituosas.

Y tiempo después volví a asistir a una posada casi-tradicional. No había procesión pero sí letanía pero los cantos de la piñata había cambiado de “dale, dale, dale, no pierdas el tino; mide la distancia que hay en el camino” a “ya le diste uno, ya le diste, ya le diste tres y tu tiempo sea acabó” ¿Será que el tiempo se había terminado? ¿Será que no habría más fiestas ya?

No, simplemente hubo cambios, afuera y adentro.

Nota: esto no tiene nada que ver con el grupo Posadas.