Archivo de la categoría: Historia

resentimientos de la nación

Descendiente de Cuauhtémoc, mexicano por fortuna; desdichado en los amores soy borracho y trovador.

El hijo del pueblo – José Alfredo Jiménez

Después de recibir un artículo en alemán de lo que ocurrió en #Ayotzinapa y un intercambio de ideas de lo que significa ser mexicano y la imagen que tiene el mundo al respecto me puse a pensar diferentes cosas, por ejemplo en la parte que nos conforma, si bien tenemos la carga genética y educativa de nuestra familia también compartimos muchas cosas generales con la humanidad y en cierta medida con nuestros compatriotas aunque sea difícil describir la mexicanidad lo intentaré.

Creo que lo primero sería aclarar que no tenemos exclusivamente un origen, tenemos un gran legado y muchas tradiciones vivas, no solamente por la cantidad de etnias aún existentes en México donde aún se hablan más de 60 lenguas indígenas, sino por la influencia española, africana y asiática, vamos tenemos un traje típico que es de china poblana. Es cierto que llevamos en la sangre nuestra historia, Tlacaélel no solamente conquistó gran parte de los territorios siendo ministro Cihuacóatl, reescribió la historia de su pueblo para darle la gloria que se merecía y adoptó como principal deidad a Huitzilopchitli un dios guerrero que pedía sangre para nacer cada día, lo que llevó a someter pueblos vecinos para tener sacrificios a la mano. Durante el mandato de Ahuízotl durante una celebración se sacrificaron 80000 corazones en tres días.. El 20 de mayo de 1520 durante una ceremonia religiosa los españoles masacraron a los participantes de la ceremonia que estaban desarmados. Durante la guerra cristera en la que el ejército cristero tenía aproximadamente 50000 integrantes, la mitad menores de 30 años y también la mitad eran mujeres —recuerden los diagramas de Venn por favor— y cuya duración fue de alrededor de 3 años hubo aproximadamente 300,000 muertos, la mayoría civiles —evidentemente—.  El 22 de diciembre de 1997 un 45 tzotziles desarmados fueron asesinados en el interior de una iglesia en Acteal.  En ambos casos los ejecutores no recibieron castigo. Parece que sí nos gusta la sangre, incluso si es derramada alrededor de la religión. El rojo de la bandera es en representación de la sangre derramada por la patria.

Durante el virreinato en el territorio nacional se tenían que obedecer leyes que emanaban del otro lado del atlántico y cuya posible sanción también procedería de ultramar ante esta circunstancia se siguió compulsivamente la política de acátese pero no se cumpla, las leyes al no surgir como acuerdos entre los ciudadanos para el beneficio propio fueron vistas como imposiciones extranjeras y la acción de burlarlas se convirtió en lo habitual, una de las más notorias manifestaciones fue el abundante contrabando de los artículos que España quería tener como monopolio. Lo cierto es que muchas veces el dominio quedaba en manos del cacique que negociaba con los criollos y españoles  mientras sometía a los indígenas. También somos así, nos enorgullece darle la vuelta a la ley y en posiciones intermediarias somos unos gandallas.

Nuestro guerrero inmortal de Zempoala, Antonio López de Santa Anna, peleó contra el ejército trigarante en Veracruz tras una victoria y un ascenso se cambió de bando y se unió a Iturbide, estuvo ligado a los partidos liberal, conservador y moderado y fue once veces presidente de México, varias en el mismo año, tras expulsar a los expulsión del ejército francés en Veracruz perdió una pierna a la que le hizo un entierro lleno de homenajes, un desfile por la Ciudad de México con su pierna custodiada el ejército, y que le ganó la simpatía de la población que lo aclamaba héroe. Se hizo nombrar alteza serenísima y para cubrir las necesidades del gobierno se la ingenió para cobrar: Un peso de impuesto a cada hotel, pulquería, café o fonda de una sola puerta, tres por cada una de las demás, cinco pesos por coche, carreta o carruaje de cuatro asientos, dos pesos y medio por los de dos sillas, y un peso mensual por cada perro y otros dos por cada caballo frisón y de silla. Me queda claro que podemos aceptar cualquier persona como presidente, y muchas veces. Algunos tienen la idea de que el país es ingobernable. Como nota extra a Santa Anna le debemos la creación del zócalo —iba a ser la columna de la independencia pero solamente se puso el zócalo basamental— ahora la plaza es nombrada de esa manera. Durante este período de la historia el territorio pasó de tener casi 5 millones de kilómetros cuadrados a poco menos de dos.

Muy relacionado fue que, durante la invasión de Estados Unidos, durante la defensa de Churubusco donde se acuñó la famosa frase “si hubiera parque no estaría usted aquí” la realidad es que sí había parque, solamente que era de otro calibre, además una chispa cayó sobre las municiones restantes cuya explosión lesionó a varios entre ellos al mismo General Anaya. Parece que la seriedad de una situación no es suficiente para tomar el debido cuidado.

Pero el desmadre sí nos gusta, con citar lo que ha pasado en los mundiales, en el 98 Rafael, de 24 años, se orinó en el Arco del Triunfo para apagar la llama de los mártires franceses, —encendida desde 1921—, en 2002 apretaron el botón de emergencia del tren bala —por primera vez en la historia—, en el 2006 Evaristo se quedó encerrado en un búnker parece que luego de ingerir una cantidad significativa de cerveza, en Sudáfrica le pusieron un sombrero de charro a la estatua de Nelson Mandela, o recientemente en el mundial de Brasil uno se lanzó desde un crucero.

Pero existen muchas cosas positivas, no solamente poseemos una versatilidad, ingenio y genialidad que han brillado en diferentes ámbitos, desde la invención del la televisión a colores por un ingeniero de 23 años de edad (GC), la píldora anticonceptiva, la tridilosa —invento para ahorrar en la construcción ideado por Heberto Castillo—, también se podrían mencionar la tinta indeleble para las elecciones, la máquina para hacer tortillas —es un invento muy ingenioso aunque no se haya podido inventar en ningún otro lado—, el flotador para la taza del baño para el ahorro del agua y la pintura antigraffiti —otro invento surgido de la necesidad y la desobediencia de las leyes— y hay otros ejemplos.

He conocido personas muy capaces, creo que en general podría decir que compartimos las características de un niño abandonado por el padre, bajo la tutela de una madre controladora que busca como mostrar su rebeldía pero que no ha tenido la fuerza de cambiar su entorno. Por todos lados se percibe ese resentimiento, esa idea de que el mundo alrededor está en nuestra contra, el gobierno, los que protestan, los maestros, los jóvenes bueno hasta el en contra del clima se lanzan consignas que llevan esas palabras teñidas de furia pero que señalan un abandono. No queremos dar nada sin recibir primero algo a cambio, cuando tenemos alguna posición de poder lo vemos como una oportunidad de reivindicarnos —recurriendo al abuso del que tanto nos quejamos— nos la pasamos señalando y criticando pero nos la pasamos escondidos sin el valor de lanzarse y cambiar las cosas usando de pretexto que las cosas son así, que nunca cambian cuando ese pensamiento es el que las ha mantenido así.

Estas son algunas de las cosas que llevo y comparto, me falta por mencionar muchas más, creo que muchas se han permeado anteriormente.

 

el petate del muerto

ay ay asústame

ay ay asústame

vampiresa de aparador

Jaime López

Dicen que durante una reunión en Villa Diodati en el verano del año que no tuvo verano —1816— departían encerrados por la lluvia el matrimonio Shelley, Lord Byron con su médico de cabecera Polidory y Claire Clairmont; ese fue el origen de Frankstein y Drácula —al menos literario— dudo que hayan tenido idea de la magnitud que alcanzarían y la variedad de instancias —algunas verdaderamente heréticas— que han surgido a la fecha.

Pero los contactos con este tipo de criaturas son escasos, generalmente están disfrazados y prácticamente nunca he tenido que enfrentarme a ellos, Existen por otra parte monstruos más cercanos, lacerantes, inoportunos y hasta aceptados socialmente, ahora habría que recordar que monstruo tiene varios significados pero generalmente nos referimos a “ser fantástico que causa espanto”.

Existe un diablo rojo, que evidentemente no es alemán —en las culturas germánicas el diablo es negro— de hecho no es muy conocido en el primer mundo, sus víctimas son predominantemente de países subdesarrollados, atacan en circunstancias desfavorables provocando un encarecimiento de los recursos y dejando a ciertos grupos en posición vulnerable justo para que otras personas se aprovechen de ellos. Sus víctimas rara vez salen en las noticias pero sus ataques sí, en la sección financiera.]

Hay otro que no hace mucho ruido, susurra insistentemente, nos acosa con preguntas que nublan la mente, proyecta imágenes que aceleran el corazón y nos inyecta una duda que acelera el corazón. Al luchar en su contra la sangre fluye hacia nuestras manos —es la preparación natural del cuerpo ante una pelea— pero cualquier golpe termina fallando y golpeando algo —o alguien más— generalmente dañándolo irreparablemente. Es un fantasma de ojos verdes.

Los efectos pueden no manifestarse inmediatamente ni ser tan aparatosos, existe un monstruo que vive agazapado devorando de a poco lo que está a la mano, es apenas perceptible pero ataca cada día sin fallar alimentándose de los sueños, de la imaginación, de la novedad dejando únicamente la inercia aunque parezca inofensivo tiene más fuerza que el amor —el mismísimo Juanga sabe de eso.

Y son peores los que me habitan.

Princesas de reinos lejanos

Llegas como una princesa, ante su príncipe vago, ardo en la luz de tu boca, oigo Rapsodia en azul.

Contraley – Real de Catorce

Una conversación con una princesa lunar de tierras lejanas respecto a la sangre y los signos de elemento tierra trajo del cajón de las memoria tres historias que podrían ser fantásticas.

Como todo cuento de hadas comenzó hace mucho mucho tiempo en un reino del norte donde existen aquellos alquimistas que transforman la leche en queso, menonitas les llaman, que además es tierra de mi compa tuitero de mil nombres. Ahí vivía una princesa de la oscuridad con el nombre más terso que he conocido, hablábamos de la inmortalidad, del gusto por la sangre, la vida de noche y los poderes de transformación, la diferencia era que mis afirmaciones eran literales.

Fui a visitarla usan la ya desaparecida AeroCalifornia, en una fecha donde se conjuntaban el día del amor y la amistad con el juego de las estrellas de la NBA —cualquiera podría pensar que esto es irrelevante y probablemente tendría razón— el recibimiento fue como lo dicta el protocolo, formalidad que apenas duraría unas horas luego del intercambio de regalos, sangre y demás afectos —frente a la familia real—  no volvía pisar su castillo, los días siguientes la pasamos practicando la inmortalidad, estuvimos tan juntos esas horas que cuando nos separamos fue para siempre. Bajo pretexto de cambiarse de ropa —y principalmente de zapatos— regresó a su casa  por la mañana; en la tarde recibí la visita de su hermana para notificarme oficialmente mi anulación y llevarme al cine a ver Mystery Men ¡para mitigar el dolor! Huelga decir que regresé sin blasones.

Otra tenía su residencia mucho más al oriente —me refiero a donde todas las sangres son reales no a la Agrícola Oriental— hablaba pausadamente y le sorprendían demasiado mis acciones. Su realeza era mucho más convencional, incluso tiene como pariente en línea directa una princesa reinante en un tiempo lejano, con una historia de traición y destierro. Sí, era una persona valiosa que tenía quebrado el color.

No asistía a tantos eventos oficiales por eso no tenía demasiados sombreros, la fuerza de su majestad unida incendiada con mi fuego conseguía derretir a ese país olvidado por el sol. Hasta su forma de servirme el té era correcta, creo que ese era un gesto que conseguía conmoverme, se quejaba constantemente de mi poca expresividad en el MSN —su desaparición aún no era evidente— en lugar de nombrarme caballero con una espada me bañó en pepsi light con un vaso.

La tercera tiene múltiples castillos en tierras de dragones a los que me he enfrentado. Su voz de sirena trazó un puente entre las esferas incompatibles de nuestra vida, hablábamos con notas musicales. La inundaba con interpretaciones bizarras que espero alguna vez comprendiera. Es fanática del saludo protocolario, mover el abanico y recibir la atención.

Con aficiones diversas, temperamento volátil y escudos de armas nobles, y seguramente una facilidad para el malabarismo, porque tenía además Two Princes entre los que oscilaba como un doblón que es girado para decidir quién se queda con la bolsa de cuero.

Sus signos zodiacales eran de tierra, les importa demasiado estar plantadas, tener un castillo, escudos reales, o las fiestas del castillo. Prefieren emparentar con gente de estirpe parecida pero sin darse cuenta de que sus castillos son también prisiones. Por eso ahora que visito otras tierras solamente voy a rescatar plebeyas.

Princesa

Exilio (parte dos)

No tengo trono ni reina, ni nadie que me comprenda pero sigo siendo el rey.

José Alfredo Jiménez.

Nací en el segundo piso de un sobre Anillo de Circunvalación, en un hospital dirigido por el Dr. Wilfrano que atendía a las trabajadoras de la acera por módicos 20 pesos —de los viejos—, este doctor atendió a mi madre en el alumbramiento donde comencé como chilango.

Aunque le digan Distrito Federal, todos sabemos que es la Ciudad de México, la capirucha, la Ciudad de los Palacios, la región más transparente, Tenochtitlán. Es mujer, es madre y yo soy su hijo predilecto, pero a diferencia de lo que muchos creen, ese lugar no me lo gané con la magia que poseo.

Los favoritos de los padres —a veces cada uno tiene su favorito— jamás son por sus características. Tengo 5 hermanos cercanos —llamados alguna vez los del 26— todos hombres —eso dicen pero no lo voy a comprobar— con los que he convivido por varias décadas, alguna vez platiqué con otras personas acerca del favorito de la madre —no voy a revelar las conversaciones— pero la conclusión es que ese favoritismo tiene su origen en la madre, no en las características de los hijos, que no alcanzan a comprender la razón de la diferencia, ni modo así es.

Siempre me gustó la calle y siempre me ha cuidado, no solamente de atropellamientos de camiones de mudanzas, pero de choques: durante algún regreso de una fiesta en la discoteca giratoria Quetzal —ahora restaurante Bellini— iba a una velocidad que provocaba el miedo de mi acompañante que solamente acertó a decir que parecía montaña rusa, iba compitiendo contra un dogde dart —sobre la calzada Ermita Iztapalapa justo antes de cruzar Río Churubusco— entonces un susurro en mi oído —el izquierdo— hizo que detuviera la marcha aún con el siga, mi competidor se siguió estrellándose contra una pickup. Estos episodios se siguieron repitiendo, el último fue hace uno tres años.

Lo cierto es que siempre me sentí cobijado y protegido en la ciudad, cuando regresaba de algún viaje y pasaba al lado del ahora extinto Toreo de Cuatro Caminos y leía “Bienvenidos a la Ciudad de México” respiraba aliviado por mi regreso. Amo todos los sus rincones, he bajado del bosque de tlalpan rodando —incluso antes de que mi figura fuera tan circular—, he organizado bohemia bajo los puentes de Iztacalco, alguna vez jugué fútbol en campos en medio del un plantación de maíz o de un basurero; utilicé una nopalera como drive-in, he bailado en el escenario Auditorio Nacional, orinado la casa de Silvia Pinal, robado el Sears de Plaza Universidad —a los 6 años—, dormido en las calles de Torres de Padierna, acampado en el Cerro de la Estrella, jugado en la Academia de Billar Gabriel Fernández —ruega por nosotros— fui a pedir agua para el carro en la ex-casa de Pedro Infante, usado las consolas de los teatros del Politécnico, estudiado, trabajado y dado clases en la UNAM.

Tengo una deuda enorme con la ciudad, que voy a pagarle —sabemos la manera en la que lo haré— por lo pronto me estoy alejando de su cuna y cuidado. Es necesario para crecer.

Tiempos electorales II (y último)

Nadie puede adoptar la política como profesión y seguir siendo honrado.
Louis McHenry Howe

En la semana santa que gasté limpiando un motor minuciosamente recibí una visita de una recién arribada a la política, no tenía experiencia en estos menesteres según su propia confesión fue mandada a hacer labor de campo como parte de su entrenamiento, pasó preguntando si tenía un momento para recibir información de su partido. Yo tenía las manos llenas de grasa, estaba limpiando piezas y no terminaría ese día, pero mis oídos estaban libres, quería hablar al respecto y mi mente siempre ha sido multitasking así que la convidé a sentarse a un lado para platicar mientras yo seguía con mi labor.

Dejé que practicara el discurso que tenía preparado, apenas asintiendo o lanzando breves preguntas de fácil respuesta hasta que al final me pidió mi opinión -de eso pedía mi limosna- así que le solté mi respuesta, que al principio incluía mi opinón al respecto de los integrantes del partido, pero también todas las minucias históricas incluídas en la entrada anterior, algunas estructuras de gobierno existentes y su comparación o viabilidad, como era mi opinión ella la recibió sin chistar pero con los ojos muy abiertos, supongo que no esperaba pasar tanto tiempo hablando y recibir tanta información debió haber sido como beber agua de una manguera para incendios.

Independientemente de la impresión que ella se haya llevado de mí, a mí me causó curiosidad y simpatía, su acercamiento era honesto y manifestaba una sincera voluntad de mejorar la situación. Se despidió cálidamente y me agradeció múltiples veces -y eso que solamente le ofrecí agua de limón durante la plática-.

Tiempo después había ascendido en el partido, ya no hacía labor de campo, ahora estaba adscrita a una oficina minúscula en unas instalaciones temporales, el hecho de subir apenas un peldaño comenzó a causarle problemas con los demás compañeros que, si bien no le hacían mucho caso cuando estaba al final del escalafón, tampoco la molestaban. Ahora recibía innumerables críticas por el color de su piel, su peso, su ropa y maquillaje. No estoy seguro que hubiera previsto nadar en un tanque de tiburones.

De su trabajo no se podían quejar, podía consumir tanto tiempo como fuera necesario, al parecer esta cualidad es apreciada en los subalternos. El jefe de su jefe obtuvo un puesto de elección popular y ahora ella estaba en línea para ingresar en las siguiente elecciones. Su trabajo consistía principalmente en mantenerse en la fila -que no los fueran a sacar- y la otra parte era en la correcta repartición de recursos. Hay que dárselos a los grupos que reporten un mayor beneficio electoral.

Tras la siguiente elección volví a verla, ahora con un cargo en sus manos, con una apariencia completamente renovada, nadie podría dudar ahora que se trataba de una profesional de la política, incluso su elocuencia había mejorado pero ahora había una sombra de inquietud en sus ojos, como esas miradas de los criminales que esperan ser capturados en cualquier momento, como viviendo con la mano en la pistola. No puedo poner mis manos al fuego por su alma, al menos pude reclamarle siempre de frente.

Yo no creo que dejar la responsabilidad en otras manos sea la solución. La situación actual es una responsabilidad compartida, no hay que dejar toda la política en sus manos.

Tiempos electorales I

La política es la conducción de los asuntos públicos para el provecho de los particulares.

Ambrose Bierce.

Ante esta vorágine electoral he decidido abordar el tema, aunque sea un tema que ser repita sexenalmente al menos, en esta ocasión me resulta interesante por la existencia del twitter, es un factor que no estoy segurod e cómo vaya a influenciar en el resultado, pero al menos me ha hecho más divertida la experiencia electoral.

Primero algunos hechos históricos:

El tapado lo inventó Tlacaélel, era su forma de poner tlatoanis, buscaba una especie de concenso entre los poderosos, pero lo que hacía realmente al hablar con ellos era buscar influenciar su opinión.Al final parecía que los demás lo habían escogido y como las conversaciones no salían a la luz nadie podía saber los intríngulis.

Las primeras elecciones en México fue para la elección de los representantes para las cortes de Cádiz, como fueron elecciones tan lejos de la vigilancia los procedimientos fueron ligeramente alterados para acomodar mejor los intereses, que ya no estaban tan vinculados con la península.

En las elecciones de 1829 había 3 candidatos: Vicente Guerrero, Manuel Gómez Pedraza y Anastasio Bustamante. El ganador fue Manuel Gómez Pedraza, pero renunció después de una sublevación que terminó con el saqueo del Parián la sublevación la encabezaba Guerrero que, luego de la renuncia de Gómez Pedraza, fue elegido presidente y Anastasio Bustamante fue nombrado vicepresidente. Luego hubo un intento español de reconquistar México, Bustamante quedó a cargo del ejército en Veracruz para la defensa, este ejército se sublevó contra Guerrero, que también renunció y Anastasio Bustamamante quedó como presidente. Pero llegó Santa Anna a poner orden con su ejército, restituyó al presidente electo Gómez Pedraza quien, al terminar su mandato, le entregó la presidencia a Santa Anna.

En 1929 hubo elecciones donde los candidatos eran Pascual Ortiz Rubio y José Vasconcelos. Había una broma entonces diciendo que el en los pinos vive el presidente, y el que manda vive enfrente refiriéndose a Plutarco Elías Calles -sí el que estaba en los billetes de 100,000. El apoyo que recibió el candidato oficial fue comparado por muchos como el de las elecciones donde se enfrentaron Madero y Porfirio Díaz. El resultado oficial fue del 93% a favor de Ortiz Rubio,la inverosímil cifra fue calificada como una declaración de Calles al grupo de Vasconcelos, no está claro cuál fue el resultado verdadero. Un par de años depués el presidente sufrió un atentado del que se salvó por mandilón, -investíguenle si son tan chismosos- el atentado lo obligó a retirarse de la política. Salvador Novo escribió al respecto:

Logre la bala asnicida
no por perdida ganada
ni por ganada perdida
debilitar la quijada
para atenuar la mordida.

Abelardo L. Rodríguez tomó la presidencia interinamente hasta las siguientes elecciones, que fueron ganadas por Lázaro Cárdenas,  para librarse de la influencia de Calles, lo exilió del país para 1936 para librase de su influencia en la política mexicana, uno de los objetivos de su gobierno fue poder ejecutar planos a largo plazo para asegurarse de lo mismo tomó las bases del Partino Nacional Revolucionario y lo encaminó para el Partido de la Revolicón Mexicana, integrando a los mayores sectores de la sociedad como los campesinos, los obreros e incluso los militares. Creando un partido prácticamente invencible, que poco tiempo después cambiaría su nombre a Partido Revolucionario Institucional.

Las elecciones de 1976 la oposición se retiró de la contienda asíq ue solamente hubo un candidato: José López Portillo, que apoyado por el PRI, PPS Y PARM obtuvo el 91.9% de la votación.

En 1988 me faltaba un año para alcanzar la edad necesaria para votar, los candidatos eran Manuel Clouthier, Cuauhtémoc Cárdenas, Rosario Ibarra de Piedra y Carlos Salinas de Gortari -miembro de aquellos seis distinguidos priístas-. Las tendencias eran del 42% para Cárdenas y 36% para Salinas cuando una caída del sistema, esa madrugada hubo una declaración del PRI acreditándose el triunfo, aún incluso antes del regreso del sistema. Los tres partidos de oposición acudieron juntos a protestar a la Secretaría de Gobernación la mañana siguiente. Como nota al margen Manuel Couthier murió al año siguiente el primero de octubre, prensado por dos trailers en una carretera en Culiacán, iba con el diputado Javier Calvo Manrique a una reunión, decían que llevaban las pruebas del fraude electoral. Nota al margen: en 1992 cuando se anunción en la segunda Bienal de Video que había un cortometraje llamado “pero Cárdenas ganó” casi todas las sedes se retiraron de la bienal, que tuvo que proyectarse únicamente en TV UNAM.

Tras las elecciones del 2006 el Dr. Ricardo Mansilla -investigador de la UNAM- hizo un anális de los resultados reportados oficialmente, utilizando la Ley de Benford y encontrando numerosas anomalías en los datos publicados, hubo otros estudio similar en la Universidad de Conrnell.  El 3 de agosto hubo una runión de diversos investigadores y y científicos en el instituto de Geofísica para hacer un análisis de diversos estudios -entre ellos los anteriormente citados- concluyendo que las anomalías numéricas indicaban la necesidad de un conteo exhaustivo.

Aquí le dejo a la historia, pero el tema no ha terminado, continuaré en la próxima entrega.

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