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Contingencia

Si buscamos el bien de nuestros semejantes encontraremos el nuestro.

Platón

Parte de mi vida académica me dediqué a estudiar las contingencias, el riesgo, los imprevistos y en especial el valor monetario que pueden representar esos posibles escenarios. Una actividad interesante matemáticamente pero algo deshumanizada.

Principalmente cuando se trataba de los seguros de vida, el cálculo de las posibilidades de morir, que aplicaban a uno mismo. También los tantos hechos curiosos como que es más probable morir en el baño de la casa que en un avión. o que si manejas el número de accidentes severos en los que estarás es uno. Algunas cosas son útiles y otras no tanto, pero siempre es bueno poder ver las cosas con perspectiva.

Recuerdo los días de la influenza, con una siglas difíciles de recordar incluso para nuestra flamante maestra, presidente del SNTE, estuve trabajando desde casa varios día, se pospuso el estreno de la película Wolverine, tiempo después hizo su entrada triunfal en el auditorio nacional, pero Ben Stiller se negó a venir por miedo al contagio.

Ahora ante este brote virulento lo que he visto predominar entre las personas, en especial en las redes, es una reacción poco reflexiva, en el puente de febrero me enteré de que no dejaban regresar a una directora a la escula a menos que pasara por cuarentena, ahora que amenzan con quemar un hospital si acepta infectados.

En facebook me regañaron porque puse una foto de una celebración de cumpleños de hace 7 años. Las personas, además de no prestar atención y entender antes que reaccionar expresan categóricamente su sentir. Hay muchas frases enfáticas de quedarse en casa, pero creo que es lo mismo que ponerle fotos desagradables en las cajetillas de cigarros, si mucha gente no cambia en beneficio de su salud ni de él ni de los demás. ¿Qué es lo que esperamos ahora?

También está la otra parte, muchas personas viven al día (de milagro como la lotería como decía López Velarde), y se las están viendo negras (sin albur) es ahí donde la verdadera enfermedad ataca. Lo único que he podio hacer es comprar alrededor, hasta a un jardinero le encargué que hiciera un mini jardín. Los que me conocen más saben lo raro que es esto.

Y es que es el prójimo el que me preocupa, siempre he estado en una posición privilegiada y creo que justo el estar en esa posición me permite ayudar a los demás.