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Déjà vu

Nuevas flores en tu jarrón, nuevos cuadros en tu pared, nuevos discos en tu rincón, nuevos besos para tu ser. Pero la misma vieja canción “del no sé qué hacer, no sé qué hacer”.

López/Elorza (ambos Jaimes)

Creo que mi percepción está cambiando mientras caminaba por las calles céntricas de  São Paulo que se encuentra en tiempos electorales con un tinte parecido a lo que pasa en México, han sido unos días extraños en los que la vida actual se mezcla con el pasado, como si todo convergiera en este momento, yo que tengo vasta experiencia viviendo historias entrelazadas me doy cuenta de que lo que atraviesa es semejante a una maraña de cables en  la azotea o atrás del escritorio donde tengo mi computadora, los que alguna vez me visitaron saben del enredo del que estoy hablando.

Recientemente y de manera virtual escuché un timbre de voz que me recordó a la forma de hablar de otra persona, y hubo una reacción interior inmediata, por un lado me di cuenta de la forma en que esos pequeños detalles detonan explosiones afectivas, pero también me di cuenta de esa forma de hablar -infantil y caprichosa- me pueda resultar tan atrayente, porque es un evidente peligro quedar en manos de una fémina veleidosa, hay tantas cosas que pueden pasar:

Al principio de mi último año en la preparatoria un compañero —parte del trío de primos que compartía en mismo nombre de su abuelo— me presentó a una muchacha con exuberantes atributos, que en sus palabras “era de buena familia” —claro que no se refería que abundara la bondad entre ellos sino a su dinero— este era muy raro porque nadie presentaba a las amigas en ese grupo de perros hambrientos. Me comentó que le gustaba que la trataran bien, la llevaran a buenos lugares —otra vez lo importante no era el sabor sino el número de $ que tenía en las reseñas de la revista Tiempo Libre— y luego de meditarlo largamente me dio permiso de cortejarla o, en sus palabras “cógetela si quieres” y la invité a salir y como era de esperarse fuimos a un sitio caro, onda el Villa Lorraine que estaba sobre Insurgentes, pero el dinero valió la pena, no solamente por la cena sino por el postre, claro que yo todavía estaba muy verde en la cuestión sexual así que fue una noche llena de sorpresas.  Pasó muy poco tiempo antes de que intentara repetir la experiencia así que la llamé y salimos de nuevo, sorprendentemente ahora fuimos a un lugar que estaba catalogado con $$$$ —solamente 4— pero se desquitó con la bebida y además al salir me hizo comprarle un florero carísimo todo para que al final no hubiera acción, recibí muchas burlas de mis amigos, que desde entonces se refieren al incidente como el día del “cristal cortado”, pero me sirvió para entender por qué mi amigo me presentó a aquella muchacha: ella no repetía.

Unos meses después, durante un partido de fútbol entre el área 1 y la 4, yo me encontraba en las tribunas apoyando a mis compañeros de área, cuando llegó un grupo de mujeres que animó inmediatamente a la tribuna, unas de ellas eran conocidas nuestras —la amigas jaladoras— y entre ellas venía una niña, bueno eso no es muy descriptivo porque muchas personas llaman niña a casi cualquier mujer con menos de 40 años, pero tengo que especificar que era una pre-adolescente que destacaba porque todas las demás estaban alrededor de los 20 años, la niña estaba maquillada y vestida de una forma muy provocadora, afortunadamente en ese tiempo todavía era menor de edad de lo contrario me podrían haber encarcelado tan sólo por los pensamientos impuros. Quizá alguno piense que la niña sufría de maltrato, al menos no de nuestra parte, ella nos manipulaba a su antojo.

Si a esto le sumamos mi proclividad por la entrega total —cantada por Javier Solís— puede ser una combinación explosiva, en alguna fiesta en casa de Azul, cuando aún estaba casado les comentaba que Valeria no se daba cuenta del arma tan poderosa que estaba blandiendo —refiriéndome a mí— porque estaba dispuesto a cumplir cualquier capricho y ellos se divertían azuzándola para pedir algo descabellado como un asalto o la obtención de un objeto preciado —fruslerías— el único inconveniente de esta forma de entregarse es que muchas veces las cosas se consumen como una hoguera inmensa y me quedo vacío al final —al estilo Emmanuel y que alguna vez canté en serenata—.

Apenas hace unos días conocía  una muchacha de hoy en un supermercado, hubo un click gracias a mi mexicanidad y el color de mis audífonos, y el fin de semana pasado tuvimos nuestra primera salida, y sí fuimos a un restaurante francés —uno que se pone de mamón— al final terminé tomándome toda la botella yo porque ella se negó a beber, también se negó a otro tipo de actividades alegando que tenía que ir a la iglesia. Mientras caminábamos se puso a pedir un helado con sus ojos de niña caprichosa, accedí sin más miramientos, pero cuando pidió algo descabellado luego de unos minutos tuve que hacer acopio de fuerzas para negarme, sólamente para descubrir que era una broma. Maldición

Santos Puentes Batman

Te dará, frente al hambre y al obús, un higo: San Felipe de Jesús

La Suave Patria, López Velarde

Es el primer santo mexicano, y su recuerdo se encuentra sepultado por la celebración de la constitución. ¿Quién se va a acordar de un festejo así si lo importante es el día de descanso? Ese día solía ser feriado, luego lo quitaron en y devolvieron un día de descanso que asegura un puente -porque el puente no es por el superbowl-.

Felipe de Jesús era mal portado de niño, buscó entrar a un convento y no aguantó la disciplina, decidió dedicarse a la buena vida, fiesta y mujeres, como sus padres eran de nobles las decidieron castigar a su hijo mandándolo a Filipinas con una suma considerable de dinero para que buscara una forma de ganarse la vida. Tardó poco en gastarse la fortuna en lo mismo con todo y que –como ahora en la ciudad- era mucho más barato mantener los vicios en el oriente.

Mi abuela materna solamente tenía medios hermanos, uno de ellos se llamaba Odón, y bien podría decirse que era medio hermano por la estatura, pero era el hijo más chico de mi bisabuela, cuando lo conocí se dedicaba a cantar en las iglesias, de ahí que mis primos bromeaban diciendo que era uno de los enanitos verdes. Entre las iglesias donde trabajaba se encontraba una en el sur en la calle de Tenorios, y varias en el centro una a unos pasos de República del Salvador e Isabel La Católica, cerca de las papelerías y unos tacos de canasta muy socorridos y en Madero 9 en la Parroquia de San Felipe de Jesús.

Era muy chapado a la antigua, salía siempre de traje con chaleco y sombrero; era muy amable tuvo 3 hijos y una esposa que se dedicó a gritarles, atormentarlos y golpearlos por igual y con sus hijos fue particularmente cruel en los castigos, que incluían ser encerrados, maniatados, vendados y sometidos a ayunos prolongados, el más chico de ellos cariñosamente llamado Fitos perdió en algún momento el contacto con la realidad.

Creía que alguien le quería robar el rostro, por eso huía en su bicicleta, afortunadamente Tláloc lo protegía, mi tío hacía lo posible por mantenerlo con medicina o internado pero la cantada no daba para tanto así que unas temporadas lo tenía en su casa, con la madre ya ausente, hasta que un día subió a la azotea y con un tanque de gas cargando gritó amenazas a los transeúntes y curiosos, mi tío no aguantó la presión de los vecinos, murió poco tiempo después del incidente.

Así que mi tío Fitos se dedicó a barrer en estas iglesias donde cantaba su padre, donde le pagaban poco pero muchas veces le daban de comer, entre eso y algunos trabajos manuales lograba mantenerse, alguna vez vi una camión ruta 100 a escala que hizo, la precisión era sorprendente: faros, volante funcional, hasta los letreros; por muy loco que estuviera traía un artista dentro.

El 5 de febrero de 2002 vi a mi amigo Felipe (sí Felipe de Jesús) y le propuse ir a visitar la parroquia de San Felipe de Jesús en honor a su santo, y nos dirigimos, hacia la calle de madero, caminando alegremente por las calles de la ciudad, cuando llegamos había mucho movimiento en el patio, solamente pasamos a ver los cuadros en el ala principal.

No sabía que mi tío Fitos estaba ahí en ese momento, tampoco que iba a apuñalar al párroco en el festejo de la iglesia.