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visión periférica

El todo es más que la suma de sus partes

Aristóteles

Durante el tiempo previo a la confirmación de necesidad de anteojos mi vision del mundo era desenfocada, puntillista, caótica; algo parecido a lo que se ve a través de un vidrio en una tarde lluviosa, mi trabajo siempre fue armar esa especie de rompecabezas en la mente para saber lo que estaba frente a mí. Eso me dejó algunos vicios y virtudes que han influído en la vida cotidiana.

No asistí al kinder —jardín de niños— entonces aprendí a leer de corridor con los cuentos de los chicos malos contra rico mac pato, me fijaba en el número 176 que debía ser el número de preso de alguno de ellos, fue como empezar con la lectura rápida desde el comienzo, lo que facilitó la lectura —con excepción de las ediciones de Sepan Cuántos o alguna otra en 2 columnas— desde entonces ha sido fácil escudriñar un texto en busca de la información relevante.

Al esperar en la parada del camion era necesario escudriñar con más detalle el horizonte, los gestos de los automovilistas, su forma de manejar, el tiempo necesario para hacer parada y que se detuviera, y bueno en la espera hasta si venía lleno o no, eso era muy últil cuando los peseros eran coches regulares y tenías que compartir el asiento trasero con 3 personas más.

Cuando visitaba la calle de Donceles, donde había muchísimos libros sin orden alguno me servía mucho para detectar libros de mi interés con un golpe de vista, claro que sirve para cualquier tipo de compras, claro que es mucho más fácil buscar detergente en los pasillos que libros en el piso. Me fue particularmente útil en el mercado de San Telmo, del que rescaté una joya.

Quizá mi fortuna respecto a los incidentes “me libré por un pelito” sean gracias a esta habilidad, la vista puesta en todos lados me permite reaccionar expeditamente —en todos los estados— a las sorpresas. Quzá como la pantalla se circunscriba a un plano no recciono de la misma manera en los videojuegos. —ja—

Es útil a la hora de depurar código, hacer búsquedas, encontrar errores. Se ve afectada con los errores ortográficos y las “ingeniosas” formas nuevas de escribir en las redes sociales.

En la esquina de Vértiz con Concepción Beistegui hay un OXXO. La primera vez que pasé por ahí luego de mi regreso me di cuenta inmediatamente, hay cosas que salta en mi campo periférico, como la falta de chocoroles en un seven eleven sobre tlalpan.

Cuando pones un punto negro sobre una servilleta blanca y miras el punto, llegas a olvidarte no solamente desde la servilleta sino del mundo, quizá esa constante búsqueda del exterior para que fijemos la atención nos esté privando de un universo más rico.

La habilidad apenas me alcanzó para sacar 61 en este test.

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reinas de belleza

La irregularidad, es decir, lo inesperado, la sorpresa o el estupor son elementos esenciales y característicos de la belleza.

Charles Baudelaire

La primera vez que tuve noticias del concurso de miss universo fue cuando se organizó en el Centro de Convenciones de Acapulco, y vi el concurso acompañado de mi madre, luego de entender de lo que se trataba mi pronóstico fue que ganaba la sudafricana, pronóstico que resultó cierto. Al año siguiente ocurrió lo mismo, ahora la sede fue en Australia y la ganadora, tal cual como lo anuncié fue Maritza Sayalero, que no solamente fue famosa por su matrimonio con Raúl Ramírez —el mejor tenista mexicano a la fecha— sino porque se hizo una cirugía en la nariz antes de participar en el certamen.  Por cierto ambos tenían anuncios de productos de cabello con W, Wella y Wildroot —no se saquen de onda—

Al final tuve una racha invicta adivinando la triunfadora, fue hasta la participante de Nueva Zelanda, en realidad esta es una referencia para explicar que, si bien tengo los elementos para entender los patrones mediáticos de belleza, no los comparto, Pero tener esta habilidad me permitió zanjar algunos inconvenientes con mi círculo de amistades tan propenso al escarnio. He recibido preguntas como: ¿a poco te gusta si es bien rara? ¿de dónde la sacaste? o cosas del estilo.

Creo que lo que más me gusta es lo que hace a una persona diferente, incluso las partes físicas que parecen ser una defecto, muchas veces son las características que más me gustan.Por ejemplo una espalda un poco más ancha de lo normal que se convierte en un campo fértil para las caricias cuando esta desnuda. Los senos pueden ser generosos o prácticamente inexistentes, pero lo mejor es que sean responsivos. Unas piernas cortas, apenas desarrolladas —con una forma infantil— se pueden tornar posteriormente en el principal motivo de excitación.

Una de las maneras de definir belleza es como las características que, al ser percibidas sensorialmente, producen bienestar (satisfacción o placer). Bajo este sentido la belleza depende principalmente de las habilidades sensoriales y los factores que produzcan placer, es algo completamente subjetivo; sin embargo, se existe una idea general de que se pueden determinar mediante consenso. Lo cual me parece una estupidez ¿para qué buscar ser iguales? Como quienes se operan la nariz, aumenta su busto o reducen su persona y que lo hacen buscando un absurdo ideal de belleza.

Tengo gustos particulares, supongo que todos tenemos gustos particulares, pero hay infinidad de cosas que pueden provocar tanto gusto como aversión. Como la voz, aún recuerdo a una CCHera con una voz inusitadamente sensual al grado de provocar casi una explosión orgásmica, una voz que era capaz de hacer olvidar su religión, sus amigos y sus. También un cabello hipnotizante puede compensar la supuesta falta de estatura. Claro que se puede destacar en más de una categoría como tener unas piernas infartantes y ser llamada una sexy fumadora avanzada —y esas no son mis palabras— tampoco eran mía aquella frase de ¡qué bien se ve de minifalda! Tampoco puedo olvidar a la prófuga de la prepa 9, cuya personalidad borraba cualquier imperfección que tuviera su piel —mucho tiempo después reparé en su trasero— y una sensibilidad mórbida combinada con locura es un poderoso imán. La fragancia que emite algunas pieles combinadas con unas fragancias comerciales —que no voy a revelar— podría hacerme caer en tentación. Y todo esto sin mencionar la música. Conforme voy recordando se dibuja una gran sonrisa, yo creo que sí tiene que ver con el placer.

Para ilustrar esa subjetividad menciono la vez que fui al estreno de la película X-Men, fui acompañado de mi compadre y del Chacalón al cinépolis Bucareli, al salir de la película y discutir el atractivo cada persona eligió una actriz diferente como la más bella.

Y lo que más disfruto es descubrir la belleza inherente a todas las personas que es justamente la parte que las define, hace únicas e irrepetibles.