Archivo del sitio

lista negra

¿no tienes enemigos? ¿es que jamás dijiste la verdad o jamás amaste la justicia?.
Santiago Ramón y Cajal

Las cosas están cada vez más despojadas de pasión, las personas transitan sin ánimo de comprometerse ni meterse en problemas, mucho menos de ganarse enemigos, caminan por la vida con la misma pasión que una vaca suiza.

En mi vida han desfilado diferentes personas que bien podrían estar anotadas en una lista negra, como por ejemplo un compañero de la primaria —Lalo— que el día que me enfermé del estómago y me vi confinado al baño de la escuela él fue a asomarse, le ofrecí el dinero que traía a cambio de que se fuera, y ser fue pero regresó con muchos otros más para que disfrutaran del espectáculo. Muy diferente a otro compañero que había reprobado un par de años —el Skippy— con el que tuve un altercado donde perdí un diente, creo que los golpes, en ocasiones, diluyen los rencores.

Los vecinos que robaban las botellas de leche que repartían en casa —era mejor cuando las robaran que cuando orinaban dentro— terminaron siendo amigos míos pero los que según me brindaron su amistad terminaron siendo los rivales habituales.

Durante la preparatoria tuve el único enemigo que he considerado digno, los otros compañeros se burlaban de él llamándolo Zopi era un alumno de puro diez —hubo una equivocación que hubiera manchado su historial perfecto que le llevó muuuuucho tiempo de burocracia arreglar— era el que prefería hacer el trabajo para todo el equipo para no confiar en huevones. Claro que cuando no entendía algo me preguntaba a mí. La mayoría de las reyertas las libramos en juegos de mesa pero hubo debates en la arena política, cultural y hasta una mujer fue campo de batalla. Siempre pensé en una rivalidad estilo entre el profesor X y Magneto. Lo mejor de todo es que jamás nos gastamos en cosas pequeñas como zancadillas o mucho menos, existía un respeto de las formas.

Durante un tiempo paralelo ocurrió la única vez que he golpeado con odio a alguien. No solamente logró que mi entonces novia —cuyas iniciales inundaron los récords de los videojuegos— me engañara, también se aprovechó de la confianza que le brindé, lo busqué directamente en su casa, cuando salió le dije con calma que iba a madrearlo —así directo— y estrellé su cabeza sobre la puerta de madera, me gusta imaginar que es de roble, y comencé a descargar los golpes hasta vaciar lo que tenía otros dirán que pobre güey pero no me importó entonces, ahora tampoco. Poco tiempo después y con ayuda de mi para entonces ex me tendieron un cuatro donde, al ver que venía con media docena de abrigos armados con tubos y palos de madera decidí enfocarme en él y olvidar a los demás, así obtuve una cicatriz en la cabeza que dolió menos que la lección aprendida.

Todo el tiempo siguiente hubo algunas personas que podrían ser consideradas dentro de la lista algún profesor de danza, o el director de informática de alguna facultad, algunos gemelos, pero durante ese tiempo lleno de libros, cine, matemáticas, descubrimientos, fama y tantas cosas los enemigos se ocultaron en las sombras. Tuve que ir hasta León para tener un encuentro con un enemigo —quizá Azul recuerde el incidente— y aprovechar para comprarme una chamarra de piel verde que combinaba a la perfección con mis zapatos.

No hubiera pensado que la siguiente aparición en la lista fuera una mujer, a quien le confié muchas cosas que se volvieron en mi contra, secretos fueron revelados y lealtades fragmentadas. Ni modo

Ahora, luego un sexenio y a la manera de Arya Stark quizá debería hacer una lista:

  • El que cree que porque se mueve entre cuernos es ganadero.
  • El insulta y luego pone su cara de pendejo al estilo CH.
  • El ratatouille  de petatiux
  • El falto de huevos
  • Un golpeador que secuestra teléfonos

Pero no voy a gastar una aguja en eliminarlos. Mejor una bomba que abarque suficiente espacio … y donde se encuentre un verdadero enemigo.

 

 

 

reinas de belleza

La irregularidad, es decir, lo inesperado, la sorpresa o el estupor son elementos esenciales y característicos de la belleza.

Charles Baudelaire

La primera vez que tuve noticias del concurso de miss universo fue cuando se organizó en el Centro de Convenciones de Acapulco, y vi el concurso acompañado de mi madre, luego de entender de lo que se trataba mi pronóstico fue que ganaba la sudafricana, pronóstico que resultó cierto. Al año siguiente ocurrió lo mismo, ahora la sede fue en Australia y la ganadora, tal cual como lo anuncié fue Maritza Sayalero, que no solamente fue famosa por su matrimonio con Raúl Ramírez —el mejor tenista mexicano a la fecha— sino porque se hizo una cirugía en la nariz antes de participar en el certamen.  Por cierto ambos tenían anuncios de productos de cabello con W, Wella y Wildroot —no se saquen de onda—

Al final tuve una racha invicta adivinando la triunfadora, fue hasta la participante de Nueva Zelanda, en realidad esta es una referencia para explicar que, si bien tengo los elementos para entender los patrones mediáticos de belleza, no los comparto, Pero tener esta habilidad me permitió zanjar algunos inconvenientes con mi círculo de amistades tan propenso al escarnio. He recibido preguntas como: ¿a poco te gusta si es bien rara? ¿de dónde la sacaste? o cosas del estilo.

Creo que lo que más me gusta es lo que hace a una persona diferente, incluso las partes físicas que parecen ser una defecto, muchas veces son las características que más me gustan.Por ejemplo una espalda un poco más ancha de lo normal que se convierte en un campo fértil para las caricias cuando esta desnuda. Los senos pueden ser generosos o prácticamente inexistentes, pero lo mejor es que sean responsivos. Unas piernas cortas, apenas desarrolladas —con una forma infantil— se pueden tornar posteriormente en el principal motivo de excitación.

Una de las maneras de definir belleza es como las características que, al ser percibidas sensorialmente, producen bienestar (satisfacción o placer). Bajo este sentido la belleza depende principalmente de las habilidades sensoriales y los factores que produzcan placer, es algo completamente subjetivo; sin embargo, se existe una idea general de que se pueden determinar mediante consenso. Lo cual me parece una estupidez ¿para qué buscar ser iguales? Como quienes se operan la nariz, aumenta su busto o reducen su persona y que lo hacen buscando un absurdo ideal de belleza.

Tengo gustos particulares, supongo que todos tenemos gustos particulares, pero hay infinidad de cosas que pueden provocar tanto gusto como aversión. Como la voz, aún recuerdo a una CCHera con una voz inusitadamente sensual al grado de provocar casi una explosión orgásmica, una voz que era capaz de hacer olvidar su religión, sus amigos y sus. También un cabello hipnotizante puede compensar la supuesta falta de estatura. Claro que se puede destacar en más de una categoría como tener unas piernas infartantes y ser llamada una sexy fumadora avanzada —y esas no son mis palabras— tampoco eran mía aquella frase de ¡qué bien se ve de minifalda! Tampoco puedo olvidar a la prófuga de la prepa 9, cuya personalidad borraba cualquier imperfección que tuviera su piel —mucho tiempo después reparé en su trasero— y una sensibilidad mórbida combinada con locura es un poderoso imán. La fragancia que emite algunas pieles combinadas con unas fragancias comerciales —que no voy a revelar— podría hacerme caer en tentación. Y todo esto sin mencionar la música. Conforme voy recordando se dibuja una gran sonrisa, yo creo que sí tiene que ver con el placer.

Para ilustrar esa subjetividad menciono la vez que fui al estreno de la película X-Men, fui acompañado de mi compadre y del Chacalón al cinépolis Bucareli, al salir de la película y discutir el atractivo cada persona eligió una actriz diferente como la más bella.

Y lo que más disfruto es descubrir la belleza inherente a todas las personas que es justamente la parte que las define, hace únicas e irrepetibles.

arena y sol

Pero yo iré, aunque un sol de alacranes me coma la sien.

Federico García Lorca

Antes no me llevaba muy bien con el sol, a pesar de que está a casi 150 millones de kilómetros y su luz tarda más de 8 minutos en llegar, solía decir que me iba a hacer muy feliz el día que se apagara. No solamente porque soy una persona nocturna sino porque tuve un inconveniente durante los viajes a playas.

Quizá la primera vez que fui el sol no fue mi principal preocupación, porque fue justo después de ver la película tiburón, entonces estaba demasiado preocupado por tener un encuentro fatal con ese villano spielgberiano que me mantuvo en la orilla del mar, además como no sabía nadar tuve que quedarme en la alberca infantil. Al final del viaje terminé lleno de raspones por aventarme a tan baja profundidad, pero sin quemaduras de consideración.

Fue la segunda vez que fuimos de viaje, donde además mi madre se empeñó en llevar a su perrita que tuve mi primer encuentro real con el sol. Ya había aprendido a nadar pero desconocía totalmente la función del famoso factor de protección solar y los estragos que podía ocasionar la exposición durante largo tiempo al sol, luego de unos días mi espalda estaba encendida, tenía ardor, comezón y dolor, pero lo peor de todo era que no me podía recargar en ningún lado, me tocaba dormir en un sillón que parecía cubierto de lijas y la me la pasé mojando una toalla para ponérmela en la espalda. Juré que no me volvería a pasar.

Las siguientes visitas fui muy cuidadoso, caminando siempre por la sombrita, jamás he buscado un bronceado porque es evidente que soy de la raza de bronce. Pocas veces utilicé bloqueador, procuraba usar prendas, sombreros o disminuir la exposición al sol para cuidarme, aunque la mejor estrategia consistía en salir cuando la posición del sol fuera favorable, es decir, de noche, donde además la oscuridad lo torna la mejor hora para salir a celebrar.

Una de esas salidas ocurrió durante una semana santa, mis actividades diurnas se limitaban a beber cerveza en la playa bajo una sombrilla y nadar en moderadas cantidades, además del nado solamente me quité la playera en una ocasión para detener el tráfico de la costera; cabe señalar que ese fue un viaje de bajo presupuesto y el alcohol era más valorado que el bloqueador. Pasé toda la semana sin ninguna quemadura, bueno si me quemé un par de veces pero n por el sol y los únicos daños fueron a mi reputación.

Hubo un par de viajes con los del 26 -los Mendoza- en el primero vimos la película de It durante el camino, fue un viaje con muy poca actividad diurna, apenas comer una mojarritas y un viaje al super por provisiones entre las cuales había un galón de jugo de naranja que al parecer tenía algún ingrediente natural porque se echó a perder.  La segunda vez me fui manejando, me di cuenta de que el sol iba a estar fuerte justo al llegar y darme cuenta que mi brazo izquierdo estaba enrojecido por el sol, por manejar solamente con una mano. En el carro venían mi compadre, los hermanos cuyo apellido coincide con el nombre de este blog —por favor nadie piense que son los hermanos herencia— bueno pues eran el Chacal y el Dida, este último fue el encargado del llevar el bloqueador solar y cumplió llevando uno de factor de protección solar del 2, como si fuera lápiz para examen, bueno pues con esa protección bien podría ir a las playas de mercurio. Hasta me animé a echar una cascarita en la arena, donde por cierto el equipo veterano fue el vencedor. Y el sol no hizo estragos.

En las últimas vacaciones me tocó un sol generoso y yo dejé que me bañara inmisericordemente, pero disfrutándolo, algunas veces en la playa, otras nadando, algunas días usé la crema con protector solar, pero al final sí me quemé, y ahora voy dejando la piel de mi espalda por todos lados pero en esta ocasión no hubo ardor. Y este cambio de piel será como dejar todo atrás para comenzar otra etapa.